jueves, 2 de agosto de 2012

VIOLANTE DE LUNA, La Abadesa Rebelde


Tras tomarme unos días de descanso, entre otras cosas por tener averiado mi pc, regreso de nuevo con otra apasionante historia, haciendo un pequeño salto en la serie sobre María Cristina de Austria, que en breve continuará. Quiero pues dedicar esta entrada a mi amigo José A. Planillo, creador del blog  Vive el Alto Palancia, por darme a conocer  a esta singular y desconocida mujer que forma parte de nuestra historia y que dejó una leyenda tras de sí. Viajaremos al siglo XV, concretamente a la Corona de Aragón, en los años convulsos del Compromiso de Caspe, para encontrarnos con doña Violante, miembro de la poderosa familia de los Luna, a la que pertenecieron un Papa, una reina de Aragón y un Condestable de Castilla. Esta indómita dama siendo abadesa de un convento no dudó en dejarlo por amor, rebelarse contra un rey, luchar como un valiente guerrero y, según la leyenda popular, su inmortal espíritu vaga todavía por entre los muros del castillo de Loarre que ella tanto defendió.
 
 

 LA HISTORIA DE LA SOBRINA DEL PAPA LUNA


Tras la muerte del rey aragonés Martín I El Humano en 1410, el trono quedó vacante por falta de un hijo legítimo varón que lo heredase. Había que elegir un nuevo monarca entre los aspirantes a la Corona. La totalidad de los pretendientes pertenecían a la Casa Real de Aragón y su parentesco con el difunto rey era cercano, por lo que ninguno de ellos rompería el linaje dinástico. Dos años después, no sin numerosas intrigas, se firmó el Compromiso de Caspe donde fue reconocido como rey de Aragón el infante castellano Fernando de Antequera, de la dinastía de los Trastámara e hijo de una infanta aragonesa.

Otro de los candidatos, el conde Jaime de Urgell, no se conformó con la decisión tomada e inició una rebelión reclamando sus derechos, fielmente apoyado por el conde Antón de Luna desde el castillo de Loarre, del que era señor y desde donde negociaba con el duque de Clarence la contratación de tropas mercenarias inglesas contra el monarca recién nombrado. El conde de Luna organizó una auténtica guerra civil en tierras aragonesas, más intensa incluso que la que se vivió en el condado de Urgell, tierra natal del candidato frustrado

Fernando I de Aragón


Por aquel entonces gobernaba un convento de Trasobares la abadesa doña Violante de Luna, sobrina del Papa Benedicto XIII y prima de Antón, con quien llegaría a tener un hijo. Enterado el pontífice aragonés de tan escandalosa conducta, lanzó orden de excomunión contra su sobrina y ordenó quemar su convento, siendo las religiosas repartidas por las abadías de la comarca, mientras que ella se refugió en el castillo de Loarre junto a su amado. Como eran muchos los viajes que su primo y amante debía realizar a Francia para traer nuevas hordas de soldados, ella quedaba al frente en la defensa del bastión. Mujer de indomable carácter, se decía, no dudaba en esgrimir las armas con más arrojo que el guerrero más curtido.

Después de todos los intentos por ayudar al conde de Urgell, Antón de Luna tuvo que huir a Navarra y desde allí a Francia, quedando como único bastión de resistencia a las tropas del rey Fernando I de Aragón el castillo de Loarre, defendido por doña Violante. La antigua abadesa quedó sola en la fortaleza y preparó a su gente para un largo asedio. Felipe de Urriés, señor de Ayerbe, que había sostenido un simbólico asedio del castillo, tuvo que aceptar la presencia de Pedro Ximénez de Urrea, acérrimo enemigo de don Antón de Luna, que, capitaneando a las tropas castellanas, fue encargado por el rey de tomar Loarre. Tras un asedio de tres meses la indómita doña Violante tuvo que capitular, siendo ella la única que fue hecha prisionera.
 

Castillo de Loarre


El resto de los defensores fueron indultados, puestos en libertad y se les devolvieron sus bienes. Doña Violante quedó presa en las mismas mazmorras del castillo de Loarre bajo la custodia de don Pedro de Urrea, siendo posteriormente trasladada al castillo de Sora por considerarlo más seguro, donde estuvo encerrada unos meses dando la impresión a sus carceleros, por su fiereza, de que era una mujer “que tenía metido el diablo en el cuerpo”. Ella no pasó mucho tiempo en el citado castillo, pues, cediendo Fernando I a las presiones ejercidas por importantes personas, y muy especialmente por el tío de doña Violante, Benedicto XIII, fue liberada. Entonces doña Violante se fue a Francia para reunirse con su amado Antón de Luna. Algunas versiones apuntan a que regresaron de nuevo a Aragón, ya que hay documentación de que ambos murieron en Mequinenza. Antón de Luna en 1419, de ella no se sabe la fecha. Según un documento existente, fue enterrada en el monasterio de Veruela, aunque durante las búsquedas en este cenobio no fue encontrada ninguna señal que permitiese confirmar la veracidad de este hecho.

Nunca se encontró su tumba, pero desde entonces doña Violante de Luna pasó a la leyenda como “la dama de Loarre”, que en la noche de San Juan asoma su silueta por el balcón de la reina esperando noticias de su amado. Y cualquier otra noche, vestida de blanco, con el rostro inexpresivo, el cabello al viento, y a veces espada en mano en recuerdo de su bravura al defender la fortaleza, puede aparecer como un alma errante.


Fuentes:
http://www.flickr.com/photos/visit_spain/2562681847/
http://cultura.dpz.es/es/arte-en-la-provincia/castillos/castillo-de-sora/fortaleza-central-de-las-cinco-villas/id/458
http://dinastias.forogratis.es/castillos-y-palacios-encantados-t2680-144.html
Diario del Alto Aragón - Miércoles, 10 de agosto de 2011

4 comentarios:

genetticca dijo...

Muy bella la historia.
Una mujer así causa admiración.

Un abrazo

Guía Cultural y de Turismo de los pueblos del Palancia dijo...

Como siempre, impresionante.

Desde luego, de unas pocas migajas sabes hacer una buena sopa de ajo.

Y muchísimas gracias por la dedicatoria. Me siento honrado por ello.

Un saludo.

Magnolia dijo...

Muchos abrazos Genetticca. Me gustan estas historias donde se mezcla la realidad con la leyenda.

Gracias por pasarte. Que pases un buen fin de semana

Magnolia dijo...

Gracias a ti José, ya sabes que te agradezco mucho tu ayuda en temas relacionados con el blog que me ocupa, y de paso descubrir la vida y obra de mujeres de nuestra propia historia que desconocía. Violante de Luna es por lo menos un personaje muy curioso...

Muchos abrazos, feliz semana