Felipa de Lancaster nació en Leicester el 31 de marzo de 1360, siendo la primogénita de los siete hijos de Juan de Gante y de su primera esposa Blanca de Lancaster, aunque sólo tres llegaron a la edad adulta. La joven princesa pasó la mayor parte de su infancia en los palacios y castillos propiedad de su padre, como el Palacio de Saboya en Londres. Ella creció y se educó junto a sus dos hermanos menores, Isabel, que era tres años menor, y Enrique, seis años más joven, que más tarde se convertiría en el rey Enrique IV.
La madre de Felipa murió de peste en 1369. Su padre volvió a contraer matrimonio, dos años después, con la infanta Constanza de Castilla, hija del rey Pedro I de Castilla, lo que le permitió, infructuosamente, reclamar el trono de Castilla alegando los derechos de su mujer. De esta unión nacerían dos hijos: Catalina y Juan, que murió al poco tiempo. El duque de Lancaster mantenía una feliz relación amorosa con la gobernanta de las hijas que había tenido con su primera mujer. Katherine Swynford parece haber sido muy apreciada por Felipa y sus hermanos, y desempeñó un papel importante en la educación de la futura reina de Portugal.
Katherine tenía estrechos vínculos con el poeta Geoffrey Chaucer, ya que su hermana, Philippa Roet, era su esposa. Juan de Gante se convirtió en patrón de Chaucer y el poeta pasó mucho tiempo con la familia como uno de los muchos mentores y profesores de Felipa. Ella fue muy bien educada para una mujer de su tiempo. Estudió ciencias, poesía, filosofía y teología. Y leía las obras de los eruditos griegos y romanos como Plinio y Herodoto.
Con el tiempo Juan de Gante buscó una reconciliación con su esposa alejándose de su amante, con la que tuvo cuatro hijos que llevaron el apellido Beaufort. La duquesa Constanza le perdonó, y dos años después de su muerte, el duque tomaría como tercera esposa a Katherine Swynford. Pero antes, Juan de Gante junto a su esposa Constanza y sus tres hijas viajaron a Castilla con el fin de recuperar la Corona que estaba en manos de Juan I de Castilla, hijo de Enrique de Trastámara, el hombre que mató al padre de Constanza y ocupó el trono.
En 1387 Felipa de Lancaster contrajo matrimonio con el rey portugués Juan I de Avis, el cual estaba necesitado de fuertes aliados militares debido a la guerra que venía sosteniendo con Juan I de Castilla a consecuencia de la sucesión al trono portugués. Una vez casada por poderes con el rey de Portugal, la joven fue conducida a Oporto por el obispo de Braga para celebrar allí las ceremonias y las justas de la boda durante diez o doce días.
El matrimonio entre la princesa inglesa y el monarca luso supuso el apoyo del poderoso duque de Lancaster a la causa de su yerno, y sobre todo, el apoyo de la corona inglesa por medio del hermano de Felipa, el rey Enrique IV. La duquesa Constanza y su hija Catalina visitaron a la reina Felipa en la corte portuguesa. Y ambas hermanas pasaron juntas una temporada en Oporto. Portugal mantendría estrechos lazos con Castilla cuando Catalina de Lancaster se convirtió en soberana de aquel reino como esposa de Enrique III de Castilla.
El matrimonio entre la princesa inglesa y el monarca luso supuso el apoyo del poderoso duque de Lancaster a la causa de su yerno, y sobre todo, el apoyo de la corona inglesa por medio del hermano de Felipa, el rey Enrique IV. La duquesa Constanza y su hija Catalina visitaron a la reina Felipa en la corte portuguesa. Y ambas hermanas pasaron juntas una temporada en Oporto. Portugal mantendría estrechos lazos con Castilla cuando Catalina de Lancaster se convirtió en soberana de aquel reino como esposa de Enrique III de Castilla.
Felipa es recordada por ser una reina generosa y muy querida, aunque lamentablemente infeliz en su vida marital, pues su esposo era un hombre aficionado a las aventuras con damas de la corte, siendo su favorita la bellísima Inés Pires, de la cual tuvo dos hijos que la reina crió como si fueran suyos. La amante salió de la corte por orden de Felipa para vivir en un convento y bajo el patrocinio de la reina se convirtió en la Priora.
Del matrimonio de esta princesa inglesa con Juan I de Portugal nacieron nueve hijos, de los cuales sólo seis llegaron a la edad adulta, siendo estos príncipes refinados, respetados en toda Europa:
Duarte I, rey de Portugal, fue un intelectual y escritor.
Pedro, duque de Coímbra, fue un gobernador destacado y un viajero.
Enrique el Navegante, guió a Portugal hacía la gran era de los descubrimientos.
Isabel, duquesa de Borgoña, fue una de las mujeres más poderosas y admiradas de Europa. Su nieta María de Borgoña sería la abuela del emperador Carlos V.
Juan fue también un noble respetable y el abuelo de dos de los mayores monarcas de la Península Ibérica en el siglo XVI: Isabel la Católica, reina de Castilla, y Manuel I el Afortunado, rey de Portugal.
Fernando, un guerrero, fue capturado durante el desastre de Tánger y murió en la batalla de Fez en olor de santidad, siendo apodado el Bendito.
Una vez acabada la guerra entre Juan I de Portugal y Juan I de Castilla, con el triunfo del monarca luso, Felipa de Lancaster presionó y logró convencer a su esposo de lo ventajoso que sería expandir los dominios de la monarquía por el norte de Marruecos. Esta política tenía varios objetivos, por un lado se trataba de lograr una cabeza de puente contra el Islam, al tiempo que se buscaba atraer la atención de la rebelde nobleza lusa hacia un conflicto exterior que la distrajera de intentonas rebeldes en las fronteras internas del reino; por último, el norte de África era un rico territorio debido al control que desde allí se ejercía sobre las rutas comerciales que unían Oriente y Occidente.
Por todo ello, Felipa de Lancaster, probablemente influida por su hijo Enrique el Navegante, convenció a Juan I, el cual puso a disposición de su hijo una importante escuadra con la que éste conquistó Ceuta en 1415, lo cual supuso el inicio de la expansión del imperio marítimo portugués. Pese al importante papel que Felipa jugó en la expedición, no pudo contemplar el éxito de la misma ya que falleció de peste mientras aún se estaban realizando los preparativos. Tenía cincuenta y cinco años de edad, y fue enterrada en la capilla del fundador del Monasterio de Nuestra Señora de la Victoria en La Batalla, junto con su esposo.
Fuentes:
http://www.mcnbiografias.com/app-bio/do/show?key=felipa-de-lancaster-reina-de-portugal
http://en.wikipedia.org/wiki/Philippa_of_Lancaster




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