María Sabina Magdalena García fue la curandera indígena más famosa de México por haber popularizado los hongos alucinógenos. Había nacido en Huautla de Jiménez, Oaxaca, México, en el año 1894. Sus antepasados eran mazatecos que dominaban la medicina tradicional, la botánica y las artes de la curación por el bálsamo del canto y del lenguaje. Sus padres fueron María Concepción y Crisanto Feliciano. Su bisabuelo, su abuelo y su padre fueron notables curanderos como ella, más nunca conoció a ninguno de los tres. Al quedar huérfana de padre, vivió con los abuelos maternos junto con su madre y su hermana menor María Ana. Su infancia fue dura, vivía entre el hambre y el frío.
Desde corta edad ya ayudaba a la cría de gusanos de seda, de pollos, de cabras, siembra del maíz y del frijol, aprendió a coser, lavar y otras labores del hogar. En una ocasión que fue a desenredar la cuerda de una cabra que había quedado atrapada, se encontró con unos hongos de blanco puro, al probarlos su vida cambió por completo, puesto que se sumergió en una experiencia sin igual que años después compartiría con tanta gente, dándole gran popularidad a nivel nacional e internacional.
A los catorce años, su madre la dio en matrimonio a Serapio Martínez, según
la costumbre de la época. Al nacer su primer hijo, Serapio se fue a la
revolución y después de un tiempo regresó. Luego tuvo tres hijos y quedó viuda
después de seis años. Se volvió a casar quedando viuda por segunda vez. Ella
sola se hizo cargo de su madre y sus hijos, trabajó en el campo y en la venta
ambulante.
Sin haber olvidado ese viaje provocado por aquellos hongos blanquecinos, se
valió de ellos para curar a su hermana, tal suceso se extendió a tal grado que
llegó hasta el extranjero. Con respecto a esos hongos, o "niños santos" como ella
los llamaba, decía: "Los niños santos curan las llagas, las heridas del
espíritu. Los niños se toman de noche; para esto se celebra la velada frente a
imágenes de santos de la iglesia". Las curaciones que María hacía a través
de cultos y la aportación de esos hongos, llegan a oídos de un banquero
estadounidense. "Los milagros" de María, como los llamaban la gente
del pueblo oaxaqueño, despertaron la curiosidad de R. Gordon Wasson, investigador etnomicólogo, y su esposa Valentina
Pavlovna, quienes viajaron a la Sierra Mazateca para conocer a la famosa curandera en 1955.
Durante varios días grabaron conversaciones en cintas, las cuales fueron
transcritas a un sistema fonético de escritura y traducidas al español e
inglés.
Wasson asistió por primera vez a una velada cantada por María Sabina en
Huautla, y a invitación de ella, ingirió los hongos divinos quedando pasmado. Después
de su visita, dio a conocer su nombre, al citarla profusamente en revistas,
tratados médicos y en varios artículos científicos sobre los hongos
alucinógenos. Escribió libros como “El hongo maravilloso: Teonanácatl Micolatría en
Mesoamérica”, donde expone al público el ritual y uso de los hongos en la cultura Mazateca. En colaboración con Roger Heim realizaron estudios científicos sobre la composición de los hongos y Albert Hofmann identificó los principios activos y la estructura química de dos especies de hongos psilocibios.
María Sabina recibió una fenomenal publicidad en la época de apogeo de la cultura estadounidense hippie, que entre otras cosas, se caracterizaba por el uso de sustancias alucinógenas. Y comenzó a recibir la visita de personas ajenas a su comunidad, tanto de
mexicanos como extranjeros. No sólo los hippies invadían su territorio, también
jóvenes de las clases adineradas de América iban hacia las montañas en busca de
un éxtasis provocado por esos hongos. Incluso grandes celebridades de la música
como los Rolling Stones, los Beatles, Jim Morrison y Bob Dylan fueron a verla
con la intención de probarlos. Y otros llegaban para realizar trabajos de investigación. A tal grado llegó su fama que dirigía ceremonias
espirituales, donde mezclaba los conocimientos prehispánicos con la influencia
de la corriente católica, que duraban hasta 6 horas y eran dirigidas para más
30 personas en su mayoría universitarios.
Entre los tantos trabajos que se realizaron sobre María Sabina se encuentran
el documental de1979 titulado "María Sabina La mujer Espíritu",
teniéndola por supuesto como protagonista y con relatos de Andrés Henestrosa.
Éste es el retrato cinematográfico de una de las más famosas curanderas de
México dirigido por Nicolas Echevarria. En 1980 se publicó un trabajo editado
por Hilda O'Farrill de Compeán para la revista VOGUE. El autor de este trabajo
fue Waldemar Verdugo Fuentes quien realizó una serie de entrevistas sobre
varios personajes como María Luisa Bombal, Juan Rulfo, Gabriel García Márquez y
María Sabina, personas que tenían algo en común, humildad. A tal recopilación se le llamó "Magos de América" y las
fotografías fueron aportación de Nadine Markova.
De igual manera ha sido inspiración para la música, pues una banda de rock
mexicana le rinde tributo al nombrarse Santa Sabina. El Tri de Lora le dedicó
una canción donde la proclama como "un símbolo de la sabiduría y el
amor". Luzmila Carpio, cantante de música folklórica boliviana le dedico
la canción "Homenaje a María Sabina". Por su parte, el escritor
español Camilo José Cela le dedicó un oratorio y Gabriel Zaid la incluye en la
primera edición de su Ómnibus de poesía mexicana. Álvaro Estrada escribió un
libro biográfico titulado "Vida de María Sabina, la sabia de los hongos"
que fue publicado en 1977 y hasta la fecha lleva catorce ediciones.
Como su nombre se mencionaba en variedad de proyectos, su fama crecía
aceleradamente aunque no en el modo en que hubiera querido, pues
independientemente de los aportes que hizo para la medicina psiquiátrica; sus
ceremonias eran algo sagrado, único. En cambio para la gente que la visitaba
sólo significaba curiosidad y hasta en determinado momento moda, aun así, nunca
se opuso a que la conocieran y siempre se mostró como una mujer sencilla,
humilde y poseedora de una gran energía que inmediatamente era percibida por
quienes se encontraban a su alrededor.
Fue una mujer fuerte que supo sacar adelante a su familia con el producto de
su trabajo. Ella no necesitaba y ni le interesaba obtener provecho de su
conocimiento, aún siendo una curandera de gran prestigio vivió con lo
necesario. Enferma de cirrosis y bronconeumonía entre otros males, queda
postrada en una cama de donde ya no se vuelve a levantar. Falleció un 23 de
noviembre de 1985.
Fuentes:
http://www.elkiosko.com.mx/ultimos_dias_de_maria_sabina.htm
http://es.wikipedia.org/wiki/Mar%C3%ADa_Sabina
http://es.wikipedia.org/wiki/Robert_Gordon_Wasson





2 comentarios:
Desconocía esta historia tan interesante, pero no se puede jugar con los hongos, el probar este le salió bien pero otro le hubiese llevado directamente al cementerio.
Cosas raras e incluso poéticas los hongos y las setas.
Saludos.
Son los caprichos de la fortuna amigo Eduardo. Los sucesos casuales pueden ser nefastos a la postre o dichosos. Una mujer sencilla e entrañable este personaje, que a la vez también me era desconocida.
Feliz fin de semana
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