domingo, 12 de febrero de 2012

LEONOR DE INGLATERRA, Una Plantagenet para Castilla ( I )


Abundan en la Edad Media las mujeres notables, sin que hasta la fecha se les haya hecho justicia. Si acaso se habla de ellas es más como curiosidad que para aproximarse con un estudio serio a la realidad de sus personas. La mujer de la que voy a hablar lo tenía todo para ser una buena reina. Vivió momentos cruciales de la historia. Contribuyó desde la sombra, de forma callada, al engrandecimiento de Castilla. No pudo soportar la muerte de su marido y falleció veintiséis días después. Fue la esposa de Alfonso VIII, la madre de la reina Berenguela de Castilla y de la reina Blanca de Francia, la abuela de Fernando III el Santo y de san Luis de Francia, la bisabuela de Alfonso X el Sabio y la hija de una mujer irrepetible, Leonor de Aquitania.

De esta mujer, apasionada y visceral, que escandalizó a todos los hombres de su siglo, y de un padre no menos escandaloso, Enrique II de Inglaterra, nace nuestra protagonista. Es llamada Leonor Plantagenet, Leonor de Inglaterra o Leonor de Castilla y vino al mundo en Domfront, ciudad y plaza fuerte de Normandía, en el año 1160. En Poitiers, donde la corte de sus padres se establecía durante varios meses al año, la joven princesa vivió inmersa en un ambiente artístico y cultural único. Su madre adoraba esta ciudad porque en ella se sentía querida y admirada en medio de sus cortes de amor, rodeada de poesía y de trovadores que cantaban su belleza.



No sabemos si Leonor era aficionada a componer canciones y a tañer algún instrumento musical, pero sí se sabe que su hermano mayor Ricardo lo hacía. Porque Ricardo, el hijo más amado de Leonor de Aquitania, el mismo que con el paso del tiempo se convertiría en uno de los personajes más populares de la historia, Ricardo Corazón de León, componía con bastante éxito canciones para su madre y podría haberse convertido en un afamado trovador.

Leonor de Aquitania fue la principal promotora del enlace entre su jovencísima hija de diez años y el también joven Alfonso VIII de quince, coronado rey de Castilla un año antes. La espléndida embajada que el monarca castellano envió a Burdeos para recoger a su futura esposa estaba compuesta por el arzobispo de Toledo, cuatro obispos, condes y los principales ricohombres de Castilla. Es este uno de los últimos actos que puede haberle proporcionado algún placer y honras a la reina de Inglaterra, que aún no había sido recluida en prisión por orden de su esposo. Ella, en nombre de su marido, entregó a su hija a los enviados castellanos. El séquito que acompañó a la bella princesa de ojos azules y cabello dorado, estaba constituido por el arzobispo de Burdeos y otros obispos, así como nobles de Gascuña, Normandía y Bretaña.



Se había escogido que se celebrase el enlace, y las consiguientes fiestas, en septiembre, que es un mes apropiado por el clima más benigno que el verano, sobre todo para una princesa no acostumbrada a los calores de Castilla. Los esponsales tuvieron lugar en la ciudad de Tarazona ese mes de 1170. Como testigo actuó el rey de Aragón, que era pariente de la reina de Inglaterra. Y como Alfonso consideraba a su suegro como el rey más rico de Europa, no quiso parecer menos que él. Pensando que los caballeros que acompañaban a su esposa al regresar llevarían detalladas noticias de todo lo vivido, decidió celebrar grandes festejos. Asimismo, tomó la determinación de dotar espléndidamente a su esposa, de tal manera que el poderoso rey Plantagenet quedara satisfecho del matrimonio que había hecho su hija y de la generosidad del rey de Castilla. Así, nos dicen las crónicas, que:

( …) quiso el rey exceder a sus mayores en atención a su suegro, que era el más distinguido de Europa y por tanto señaló también a su esposa unas arras muy copiosas, adjudicándole las ciudades de Burgos, Castrogeriz, Dueñas, Amaya, Carrión, Aguilar, Medina del Campo, y otras villas y las rentas de varios lugares e hízole donación asimismo de la mitad de cuanto de allí en adelante él conquistare.

Leonor, por su parte, no venía con las manos vacías. De su padre traía como dote el condado de Gascuña. No se pudo elegir mejor princesa para Castilla pues se aseguraban las fronteras pirenaicas, se participaba del poderío naval inglés y se afianzaban alianzas con Enrique II. Aunque realmente Alfonso nunca pudo anexionar Gascuña a la corona de Castilla, numerosos caballeros gascones vinieron a la península para ayudar a su señor en la lucha contra los almohades.


La coetánea Crónica latina de los reyes de Castilla dice de Leonor que era de elevadas costumbres, recatada y de gran prudencia. La Crónica General afirma que poseía exquisita educación, era sosegada y muy hermosa, gran limosnera, muy amable con su marido y que sabía honrar en su trato a todas las gentes de su reino, a cada una según su estado, y la Crónica de veinte reyes dice textualmente: “La dueña salió muy sesuda e mucho entendida e muy buena e muy loçana”.

Su estudioso y académico Fidel Fita dice que tenía “espléndida hermosura de alma y cuerpo, su talento y gracia incomparables” y “La dulzura y serenidad de sus ojos claros, la majestad de su rostro hermosísimo, la prudencia y modestia de sus palabras, la liberalidad de sus manos, lo delicado, tierno y piadoso de su corazón, más de madre que de reina, fueron manantial perenne de alivio al menesteroso, de salud al enfermo, de consuelo al triste, de libertad al cautivo, de moderación a los grandes, de prosperidad a los pueblos, de paz a los discordes y beligerantes, de amparo y obediencia a la religión, y de sabio consejo en la suprema esfera de los políticos del Estado”.

El historiador René Jesús Payo afirma que “sí que tuvo tiempo de ser instruida en los secretos de la política y de la diplomacia, a la vez que se despertaba en ella el gusto por el mundo trovadoresco y por las refinadas formas literarias y artísticas”.

Continuará ...


Fuentes:
ALVAREZ,MARÍA TERESA. Ellas mismas, Mujeres que han hecho historia contra viento y marea. La Esfera de los libros S.L. 2003
MÁRQUEZ DE LA PLATA, VICENTA. Reinas medievales españolas. Alderabán Ediciones S.L 2000
http://eldiadigital.es/not/36159/leonor__una_reina_para_cuenca/
http://www.medievalwalltapestry.com/medieval-couple1.html

6 comentarios:

Fawn dijo...

Estoy terminando de leer la novela a la que haces referencia para hablar sobre esta maravillosa reina "Ellas mismas" de Maria Teresa Alvarez, que compré en mi visita el pasado verano a El Escorial, y solo puedo decir que es una novela muy recomendable para conocer a grandes mujeres en la Historia, y que cuando descubrí tu blog enseguida asocié con ella.
Un cordial saludo

Magnolia dijo...

Querida Fawn, muchas de estas mujeres protagonistas de esta novela irán desfilando por mi blog a lo largo de este año. He querido hacer un parón con la historia de Lucrecia Borgia para dar paso a otras mujeres que no lleven tantas entradas, en el caso de Leonor de Inglaterra serán dos a lo sumo, después atacaré con Margot de Valois que es otro peso pesado con muchaaaaa historia.

Cordiales saludos

genetticca dijo...

Bella historia...cotinuará.

Saludos

Loli dijo...

Interesante y apasionada la vida de esta mujer. Saludos

Magnolia dijo...

Querida Genetticca ya tienes la continuación y el desenlace en las dos entradas posteriores a esta. :-).

Abrazos y gracias por comentar

Magnolia dijo...

Saludos Loli, muchas gracias por dejarme tu coemntario. Si, es una bellísima historia de amor y fidelidad auqnue al principio fuese un matrimonio por razones de estado, la niña que era cuando llegó a Castilla se fue transformando con el tiempo en una mujer y conquistó el corazón de su esposo, que vió en ella a la compañera ideal en el trono, juntos vivieron e hicieron grandes cosas por su reino.

Feliz semana