sábado, 11 de febrero de 2012

El vestido durante el reinado de los Reyes Católicos ( II )

Las mujeres del siglo XV también usaban de los complementos para modificar sus trajes. Se usaban cinturones que ceñían aún más los vestidos y se ponían tocados en el pelo. La toca era imprescindible y en la corte era habitual usar cofia de tejido blanco con bordados, larga o corta. Las damas de la corte apreciaban diversas prendas rescatadas de la moda musulmana, como eran los turbantes. Las mujeres enrollaban su pelo en estos lienzos de tela y muchas veces dejaban caer sus extremos por la espalda. Se sabe que la infanta Catalina utilizó algún alharán, pues en las cuentas de la corte así se reflejó.




Tocados

a) Tocas. Consistían en una pieza de holanda, lienzo o seda, cortada de forma sencilla, que recibía un hombre diferente según el material.

b) Alharemes y almaizares. Los cristianos españoles adoptaron las tocas moras que consistían en una pieza de tela larga y estrecha que se enrollaba a la cabeza o a una especie de rosca encajada en ella. Los alharemes eran de telas de lino blancas o amarillentas; mientras que los almaizares se hacían de sedas de diversos colores. Se utilizaban en los viajes con uno o dos extremos colgando para taparse el rostro.

c) Cofias y albanegas. Se hacían de tela, de red o de ambas.

d) Tranzado. Era una cofia con una larga cola dentro de la cual se metía el pelo recogido en una sola trenza. Se hacia de holanda y podía bordarse en seda. En torno a la cola se enrollaban o entrecruzaban cintas.

e) Cuernos. Eran tocados en forma de dos protuberancias redondas o muy afiladas, adornadas con velos y de influencia francesa.

f) Tocados de rollo. También de influencia francesa, consistían en un rodete relleno y forrado de tela.

g) Bonetes. Tocados altos que podían ser apuntados o troncocónicos.

h) Finalmente, las mujeres utilizaron también el sombrero, tocado con copa y ala, pero solamente cuando iban de viaje.



El calzado

a) Calzados de cuero que cubrían solamente el pie: zapatos, zapatas y servillas. Estas últimas se hacían con pieles finas y muy flexibles.

b) Calzados que cubrían el pie y parte de la pierna: Borceguíes, que eran de cueros finos, teñidos de vistosos colores y se utilizaban conjuntamente con las servillas.

c) Calzados de gran suela de corcho: alcorques, chapines y zuecos. Hacían crecer en estatura a las damas y solían estar profusamente adornados con plata y oro. Junto con otras modas españolas, pasarían a la Italia del Renacimiento y desde allí a otros países de Europa en el siglo XVI.




Vestimenta masculina


El vestuario masculino era menos complicado que el femenino pero en muchas ocasiones más rico, precisamente por la sencillez de la ropa. Calzas, jubones o sayos eran las piezas habituales y se ajustaban al cuerpo más que el de las mujeres. Los hombres solían vestir de colores llamativos, sobre todo el carmesí, y muchas veces las prendas iban ribeteadas con pieles. Al rey Fernando le gustaba llevar capa que forraba con armiños y martas, pero tampoco descartaba de su vestuario los quixotes, prendas de origen musulmán, sueltas y poco ajustadas realizadas con paño o lienzo y muy apropiadas para combatir el calor del verano.

Bragas, camisa, calzas y jubón conforma la “ropa interior” del hombre. De cualquiera así vestido se decía que estaba desnudo, debiendo completar su atuendo con ropas “de vestir” y que se llevaban encima de éstas.


Fuentes:
http://vestimentaxv.blogspot.com/
http://indumentariaymoda.com/2009/07/04/la-historia-de-la-moda-el-traje-de-los-reyes-catolicos-el-siglo-xv/
MARTIALAY, TERESA. Isabel I. Homo Legens, 2009
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