JUAN DE FLANDES, Juana I. Hacia 1470. Viena, Kunsthistorisches Museum
EL NACIMIENTO DE UNA FUTURA REINA
El 6 de noviembre de 1479 nacía en la ciudad de Toledo el tercero de los vástagos de los Reyes Católicos, que resultó ser una niña sana a la que luego llamaron Juana. Pocas dudas hay de que el nombre fue escogido por particular devoción a San Juan por parte de los padres, máxime si tenemos en cuenta que el último hijo habido del matrimonio se había llamado también Juan. Las crónicas conocidas de la época no recogen pormenores del nacimiento de la infanta Juana ni tampoco de su bautizo, pero se conoce que la reina estaba alojada en las hoy desaparecidas casas del III conde de Cifuentes ubicadas frente al convento de la Trinidad y no cabe duda de que se hicieron fiestas por el feliz alumbramiento, como había ocurrido un año antes en Sevilla cuando nació el príncipe Juan. En este último caso, al tratarse del heredero venido al mundo cuando su hermana mayor Isabel contaba siete años y ya se empezaba a pensar que los Reyes Católicos no eran capaces de engendrar más hijos, la alegría se había desbordado.
SU ASPECTO FÍSICO
Una curiosidad en la que no dejan de incidir los cronistas es en el extraordinario parecido que la infanta tenía con su abuela paterna la reina de Aragón, Juana Enríquez de Córdoba, hasta el punto de que su madre la llamaba cariñosamente “ suegra “ y su padre, a su vez, le decía “ madre “. Tenía el rostro ovalado, el cabello castaño oscuro, la tez tostada, los ojos verdes y un poco rasgados a lo oriental, lo que le proporcionaba cierto exotismo bastante atrayente. Está considerada la más bella de las hijas de los monarcas, seguida por su hermana menor Catalina.

LA CRIANZA
Las prohibiciones propias de su condición conjuntamente con la exigencia de herederos masculinos hacían poco probable que Isabel en persona amamantase a ninguno de sus descendientes. Nada más nacer la infanta Juana se le asignó, como era habitual, una ama de cría. El ama de la pequeña fue Inés Suárez y tuvo por amo a Francisco de Riero. La infanta disfrutó de los cuidados y mimos de una nodriza llamada María de Santisteban hasta que cumplió los seis años, momento en que ésta dejó su servicio para atender como nodriza a su hermana la infanta María, tres años menor, señal de que la reina confiaba en ella y que había prestado buenos servicios con la tercera de sus hijos. Aunque Juana perdió a su nodriza recibió simultáneamente una aya o gobernanta, doña Teresa Manrique.
Cuando llegaban los infantes a la edad de tener profesores en distintas disciplinas, por lo general no se prescindía de la nodriza, ayo o amo, que continuaba acompañando a los jóvenes príncipes o princesas, a menos que pasasen a otro servicio dentro de la Casa real. Las nodrizas o ayos y ayas fueron muy amados de los reales niños y nunca despidieron en su edad adulta al ama o amo; antes al contrario, siempre solicitaron con ternura que permaneciesen con ellos. Fueron siempre bien pagados, aun cuando por su edad o cualquier otra razón ya no desempeñasen cargo alguno.
Cuando llegaban los infantes a la edad de tener profesores en distintas disciplinas, por lo general no se prescindía de la nodriza, ayo o amo, que continuaba acompañando a los jóvenes príncipes o princesas, a menos que pasasen a otro servicio dentro de la Casa real. Las nodrizas o ayos y ayas fueron muy amados de los reales niños y nunca despidieron en su edad adulta al ama o amo; antes al contrario, siempre solicitaron con ternura que permaneciesen con ellos. Fueron siempre bien pagados, aun cuando por su edad o cualquier otra razón ya no desempeñasen cargo alguno.
MAESTRO DE LOS REYES CATÓLICOS, Virgen de los Reyes Católicos. Hacia 1490. Madrid, Museo del Prado
PROBLEMAS DE SALUD
Una de las primeras noticias desde su nacimiento data de febrero de 1481, cuando la reina ordenó pagar los gastos de las carretas “ que truxeron los cargos de las cámaras de su altesa e del príncipe e la ynfanta doña Juana, desde Medina a Valladolid “, lo que demuestra que los hijos de los monarcas, a pesar de su corta edad – Juana no tenía aún quince meses – viajaban con su madre allá donde fuere. La infanta dormía en una cuna pero a los cinco años ya habría cambiado la cuna por una cama, pues en 1484 se le hizo una de madera sobre la que se colocaron nada menos que cuatro colchones.
Ese mismo año Juana estuvo bastante enferma, hasta el punto de que se dijeron misas por ella y se ordenaron dos bultos de cera con su efigie, que serían exvotos a través de los cuales se pediría su curación. Dos años después la infanta volvió a sufrir una enfermedad que debió de hacer temer por su vida, pues se dio la considerable suma de 34000 maravedís para ofrecer limosnas y para el sustento de los franciscanos de Carmona, donde permaneció convaleciente. En 1487 la salud de la infanta volvió a resentirse y su madre, siguiendo la costumbre, ofreció una limosna – en esta ocasión de 4 castellanos – que se encargó de distribuir su ama, quien un año después volvía a hacer una dádiva por el mismo motivo.
Ese mismo año Juana estuvo bastante enferma, hasta el punto de que se dijeron misas por ella y se ordenaron dos bultos de cera con su efigie, que serían exvotos a través de los cuales se pediría su curación. Dos años después la infanta volvió a sufrir una enfermedad que debió de hacer temer por su vida, pues se dio la considerable suma de 34000 maravedís para ofrecer limosnas y para el sustento de los franciscanos de Carmona, donde permaneció convaleciente. En 1487 la salud de la infanta volvió a resentirse y su madre, siguiendo la costumbre, ofreció una limosna – en esta ocasión de 4 castellanos – que se encargó de distribuir su ama, quien un año después volvía a hacer una dádiva por el mismo motivo.
Manufactura de PIETER VAN AELST, Misa de San Gregorio. Hacia 1500. Palacio de la Granja de San Ildefonso¿ Cómo era la Corte de Isabel La Católica ?
Culta y no era tan parca en sus gastos, aunque Isabel impusiera un tono de austeridad en los suyos personales. La reina tenía grandes afanes culturales, poseía una excelente biblioteca, en la que había una buena representación de autores clásicos junto a las obras religiosas, pero también de autores modernos, y por supuesto, los poetas famosos del tiempo del reinado de su padre Juan II. La colección de obras de arte de la reina era una de las más importantes de su tiempo, en especial de artistas flamencos. Y es Isabel quien protege a la serie de humanistas italianos que adornan su corte y que la hacen brillar al lado de las que fueron famosas en el siglo XV. De ese modo llegan a la corte castellana humanistas de la talla de Lucio Maríneo Sículo, de los hermanos Antonio y Alessandro Geraldini y, sobre todo, el milanés Pedro Mártir de Anglería. Finalmente debe citarse la capilla musical de la reina.
Bajo la protección y patrocinio de la reina existió un pequeño grupo de mujeres inteligentes y cultas que encarnaron el ideal del Renacimiento. Supieron aprovechar su talento y conocimientos para ser verdaderas pioneras del espíritu moderno y demostrar que eran capaces de beneficiarse de conocimientos y estudios si éstos les eran ofrecidos. Se las llamó " docta Puellae ", siendo la más conocida la latinista Beatriz Galindo.
Bajo la protección y patrocinio de la reina existió un pequeño grupo de mujeres inteligentes y cultas que encarnaron el ideal del Renacimiento. Supieron aprovechar su talento y conocimientos para ser verdaderas pioneras del espíritu moderno y demostrar que eran capaces de beneficiarse de conocimientos y estudios si éstos les eran ofrecidos. Se las llamó " docta Puellae ", siendo la más conocida la latinista Beatriz Galindo.
Fuentes:
ZALAMA, MIGUEL A. Juana I: Arte, poder y cultura en torno a una reina que no gobernó. Centro de Estudios Europa Hispánica 2010
ARAM, BETHANY. La reina Juana, Gobierno, piedad y dinastía. Marcial Pons, ediciones de Historia,S.A. 2001
FERNANDEZ ALVAREZ, MANUEL. Juana La Loca, La Cautiva de Tordesillas. Espasa Calpe S.A. 2000
MARQUEZ DE LA PLATA, VICENTA. El Trágico Destino de los Hijos de los Reyes Católicos. Santillana Ediciones Generales S.L 2008


8 comentarios:
Feliz 2012 Magnolia!!!! espero que hayas disfrutado de las fiestas como se debe...
Muchas gracias por deleitarnos con estas mujeres que han dejado su huella en la historia, de la manera tan particular como la narras....
La primera entrada de la infancia de Juana I de Castilla (no me gusta decirle La Loca, me parece ofensivo!) me ha encantado!! cuantos detalles tan intimos de su infancia!!!!, espero que en los proximas entradas puedas tratar sobre su relacion con sus hermanos y sus primeros compromisos matrimoniales antes de su boda.
¡¡ Feliz año 2012 para ti también !!! Pues gracias a Dios ya estoy bien de mi oportuna gripe navideña que me ha dejado en casa unos días.
Gracias a ti por leerme y por animarme con tu comentario, seguiré procurando acercaros más figuras femeninas y ahondar en sus vivencias para hacerlas más humanas y no tan divinas o demoníacas, soy de la opinión de que todo ser humano está formado por tonos grises.
Pues la segunda entrada ya está empezando a gestarse y tratará principalmente de la educación que recibió, y en las siguientes pues intentaré ofrecer otros aspectos de su infancia y juventud. Sobre su relación con sus hermanos, tuvo más relación con sus dos hermanas menores María y Catalina que con la mayor.
Un abrazo
Una mujer a la que la Historia aún ha tratado injustamente, dando más valor a su enfermedad (herencia de su rama portuguesa) que a su intención de no interferir políticamente en las decisiones de su hijo, al que consideraba, de facto, el monarca de sus reinos. Yo creo que la leyenda ha tratado mal a este personaje, que, por otra parte, es uno de mis favoritos.
Un saludo.
A pesar de ser tan tarde, he leído con mucho interes, porque las fotos y el texto forman una entrada amena, que apetece leer.La historia y las historias de las celebridades del cine amerinano...me encantan. Mi cordial saludo
Creo que en mas de una ocasión he comentado que Juana I de Castilla, a mi tampoco me gusta llamarla la loca, es uno de mis personajes historicos favoritos, así que te agradezco muchisimo la información que nos das sobre ella.
Un abrazo.
Yo veo a Juana un personaje entrañable y muy tierna. Una mujer demasiado sensible y al mismo tiempo con mucho carácter, no sabiendo controlar su ira. Si hoy en día se analizase su caso seguramente se afirmaría que padeció de cualquier otra enfermedad mental pero no locura, siempre apostaré por la depresión y que con un tratamiento adecuado pudo haber salido hacia adelante.
Un fuerte abrazo Negrevernis, gracias.
Mis más cordiales saludos para ti también Francisca, gracias, muchas gracias por seguirme.
Abrazos
Pues amiga bichoraro, ya somos dos las seguidoras de Juana de Castilla, yo también prefiero llamarla así, loca o no loca, una enfermedad mental como cualquier otro defecto no es motivo de motes irrespetuosos e insensibles. Sigo haciendo más entradas sobre ella.
Abrazos
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