domingo, 11 de septiembre de 2011

SARAH BERNHARDT ( II y última )


Alta y delgada, de ojos azul cobalto, de cabellos rubio oscuro, una inmensa presencia escénica, independiente y culta, dominó la escena francesa durante cincuenta años. Sarah Bernhardt fue también la primera actriz-empresaria del mundo del espectáculo y probó suerte también con el recién nacido cine. En 1900 filmó "Le Duel d'Hamlet", haciendo ella de Hamlet. En 1906 rodó "La Dame aux Camélias", con Lou Tellegen, su amante de aquel momento, haciendo de Armand Duval. Sarah cuando la vio se horrorizó y mandó destruir el negativo, que afortunadamente todavía existe. Rodó también "Elisabeth, reine d'Anglaterre", dirigida por Louis Mercanton. En 1913 filmó "Jeanne Doré", dirigida por Tristan Bernard. Esta película se considera la mejor rodada por ella y donde se puede observar mejor su arte interpretativo. La película se conserva en la Cinématèque de París.



Su vida sentimental fue muy agitada, tuvo amoríos con príncipes, actores, autores teatrales, potentados …y afirmaba al respecto: “He sido una de las más grandes amantes de mi siglo”. Se casó una sola vez, con un oficial griego llamado Jacques Aristidis Damala, y fue un matrimonio tempestuoso. Sarah intentó convertir en actor a su esposo, pero fracasó. Se eran infieles mutuamente y un día, Damala, abrumado por el éxito de su mujer, por las constantes burlas de los actores de la compañía de Sarah y la mala relación con su hijastro Maurice, se alistó en la Legión siendo destinado a Argelia.

Meses más tarde, regresó con su esposa. Las separaciones y reconciliaciones fueron continuas, hasta que Sarah decidió irse de gira por todo el continente americano en 1887 y Damala ya no la acompañó. Era la separación definitiva. Permanecieron casados hasta la muerte de Damala, por los efectos secundarios de abuso continuado de morfina en 1889, a la edad de cuarenta y dos años. Su esposa le enterró en Atenas y adornó la tumba con un busto tallado por ella misma.



En 1914 le fue concedida la Legión de Honor. Durante una de sus interpretaciones de la obra dramática "Tosca", en la última escena, cuando la heroína se lanza desde un barranco, no se tomaron las medidas de seguridad pertinentes. Sarah se lanzó y se hirió la pierna que se había fracturado de niña, aunque hacía ya varios años que padecía molestias constantes, fue empeorando hasta que no hubo otro remedio que amputársela en febrero de 1915.

Una vez recuperada de la amputación y ya empezada la Primera Guerra Mundial, la actriz decidió hacer una gira tras las trincheras francesas haciendo actuaciones para animar a las tropas. Organizó varias giras con su compañía y recorrió toda Francia. Aún con la pierna amputada, Sarah Bernhardt siguió actuando. Recitaba monólogos, poemas o representaba actos famosos de su repertorio de obras en las que no debía estar de pie. Siguió también participando en películas tras la guerra.

Su salud fue empeorando hasta sufrir un gravísimo ataque de uremia, que estuvo a punto de matarla. En 1922, vendió su mansión en el campo de Belle-Ile-en-Mer, donde había rodado años atrás una película-documental sobre su vida. Cuando le llegó la muerte estaba rodando una película, "La Voyante". El rodaje se estaba realizando en su casa, en el Boulevard Péreire, puesto que la actriz estaba ya muy delicada de salud. El 15 de marzo de 1923, tras rodar una escena, quedó totalmente agotada hasta que se desmayó. Nunca se recuperó. Once días más tarde, fallecía en brazos de su hijo Maurice. Su entierro fue multitudinario: unos 150.000 franceses acudieron a despedirla. Fue inhumada en el cementerio parisino de Père-Lachaise.




CURIOSIDADES


Protegió y encumbró al pintor y cartelista de origen checo, Alphonse Mucha, cuyos trabajos fueron punto de referencia del Art Nouveau francés. El artista no sólo hizo los carteles anunciando las obras de teatro de Sarah Bernhardt, sino que también le diseñó vestuario, joyas y la decoración del Théâtre de la Renaissance. También fue solicitado por muchas empresas y comerciantes para que les diseñara los anuncios de sus productos en revistas y periódicos. El estilo y los diseños de Mucha en publicidad fueron imitados hasta la saciedad por muchos dibujantes y empresarios de la época.

De gira por América del Sur y por Inglaterra viajaba llevando consigo parte de sus posesiones, de sus vestidos y de sus animales exóticos ( varios perros, gatos, pájaros, tortugas, monos e incluso leopardos, leones y caimanes). La caravana con todas sus cosas parecía más bien la de un circo que la de una actriz de teatro, lo que la llevó a cargar con el sobrenombre de “Sarah Barnum“.



Sigmund Freud, después de verla actuar en " Théodora" de Sardou, sucumbió ante sus encantos y durante años, una fotografía de la actriz era la que recibía a los pacientes en su consultorio. El rey Alfonso XII le regaló un broche de diamantes y Victor Hugo, tras ver la interpretación de Sarah de su obra " Hernani ", le confesó por escrito “Lloré. Esa lágrima … es tuya ” e incluyó un diamante en forma de lágrima como obsequio.

Fue una acérrima defensora de Alfred Dreyfus en el lamentable Affaire Dreyfus, apoyando también abiertamente a Émile Zola en su célebre artículo-denuncia J'accuse, donde se denunciaba que el oficial judío Dreyfus era la cabeza de turco de un complot en el seno del ejército y víctima de un exacerbado antisemitismo.

Siempre tuvo muy mala suerte en los juegos de azar. Tanta, que algunos jugadores supersticiosos no la querían tener cerca en la mesa de juego cuando Sarah Bernhardt jugaba en los Casinos de Montecarlo o Niza.


Una vez, teniendo que representar " Hamlet " en Edimburgo, su compañía se encontró que el vestuario no había llegado a tiempo y tuvieron que representar la inmortal obra de Shakespeare vestidos con faldas escocesas. A pesar de su gran seguridad y fortaleza de carácter, toda su vida sufrió miedo escénico. Cuando tenía un estreno importante o se sentía bajo presión le daban ataques de pánico escénico.

De joven, durante una época en que necesitaba dinero, posó desnuda para el fotógrafo Nadar. Posó muchas veces, tanto en fotografías eróticas como artísticas, para este fotógrafo al que la unió una gran amistad. Más tarde, ya famosa, protegió y posó para el hijo del fotógrafo que había seguido los mismos pasos profesionales que el padre.

Se dice que era una mujer excéntrica y caprichosa. Una de sus excentricidades consistía en dormir dentro de un ataúd de palisandro, forrado de raso. Existe la leyenda de que se lo compró un amante aficionado a lo macabro, pero la realidad es que el ataúd lo compró ella misma, ya que sentía una fascinación especial por los temas fúnebres. Llegó incluso a dejarse fotografiar metida en éste y haciéndose la muerta. Las fotografías se comercializaron y tuvieron un gran éxito.



Fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/Sarah_Bernhardt
http://www.entretodas.net/2007/03/27/la-divina-sarah-bernhardt/
http://blogs.lanacion.com.ar/archivoscopio/archivoscopio/la-no-tan-divina-sarah-bernhardt/

10 comentarios:

lady grey dijo...

Nunca habría imaginado que le faltaba una pierna, la pasión que la unía al teatro era inmensa, pues después de tan desafortunado accidente no dejó de actuar.
Besos y abrazos...

Leo Leandry dijo...

Que vida tan llena de aventuras, creo que vivio como quiso y que a pesar de todo lo que paso fue feliz. Pudo levantarse y seguir hacia adelante pese a su infortunado accidente.

Magnolia dijo...

Saludos Leo Leandry.

Esta mujer es uno de los ejemplos de superación en la vida. Y tuvo el éxito de su lado en todas sus facetas profesionales porque era muy polifacética: actriz, escritora, pintora y escultora.

Abrazos :-)

Magnolia dijo...

Feliz domingo Lady Grey.

Es otro personaje lleno de coraje, una luchadora hasta el final. Los obstáculos del camino no la frenaron y consiguió todo cuanto quiso. Se puede decir que dejó su vida en escena, la muerte que ella deseó.

Muchos abrazos

11 de septiembre

genetticca dijo...

En realidad siempre actuaba, su arte consistia en la naturalidad ,pero yo creo que en esa naturalidad había algo dramático, algo que consistía en ser natural en escena y excentrica en su vida personal.
Al igual que Frida Kalho,a quien también amputaron una pierna, la superación engrandecía el arte y nunca se resignaron a tirar la toalla.

Una mujer,dersde mi punto de vista, llena de energía y pasión.

Un abrazo

Magnolia dijo...

Como toda buena actriz se transformaba en escena para ofrecer lo mejor de sí misma. Siempre se ha dicho que los grandes genios eran excéntricos y Sarah Bernhardt no iba a ser una excepción. Admiro su gran fuerza interior y su capacidad de superación.

Muchos abrazos Genetticca.

Gabriela Maiorano dijo...

Hola Magnolia!! La historia de esta artista es atrapante. Amaba con locura lo que hacía y eso es para admirar.
Buen comienzo de semana amiga!!
Besosssssssss

Magnolia dijo...

Buen comienzo para ti también, querida Gabriela. Cierto, la historia de Sarah Bernhardt es intensa y atrayente.

Muchos Abrazos :-)

Elysa dijo...

Una vida realmente intesa la de esta artista tan polifacetica. La verdad es que es muy cnocida y siempre se habla de ella con respeto.

Besitos

Magnolia dijo...

Muchos abrazos Elysa, gracias por pasarte por aquí y dejarme tu comentario. Estoy de acuerdo contigo, Sarah bernhardt es una afortunada por poseer un sitio en el olimpo de los personajes femeninos famosos, con todo merecimiento, y ser respetada.

Feliz fin de semana

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