
EL TRÁGICO FIN DE LOS ROMANOV
En el verano de 1918, el ejército anti-bolchevique estaba cerca de Ekaterinburgo y Lenin emitió desde Moscú la orden de ejecutar a toda la familia del Zar para impedir que fueran rescatados por el enemigo y utilizados desde el exterior como poderosa arma antisoviética con vistas a una eventual restauración monárquica. La orden de Lenin se cumplió en la madrugada del 17 de julio. La familia imperial fue despertada y se solicitó que se vistieran. Cuando preguntaron la razón, se les informó que iban a ser trasladados a una nueva ubicación. Fueron conducidos a una pequeña habitación en el sótano, donde había dos sillas. Les dijeron que iban a realizarles una fotografía. La zarina Alejandra se sentó en una silla y el Zar, con su hijo Alexei, en otra. Las jóvenes Romanov, con su perrito spaniel Jimmy en brazos, se situaron detrás de sus padres junto con el médico de la familia y tres sirvientes.

Pasados los minutos, entraron en la habitación soldados armados. Yákov Yurovsky se paró delante de Nicolás y le dijo que, dado que los simpatizantes de la monarquía seguían atacando a la Rusia soviética, las autoridades de la región lo habían sentenciado a muerte. El Zar alcanzó a balbucear: "¿qué?" y se giró hacia su familia en el momento en que Yurovsky le disparó a quemarropa un tiro en la cabeza, su muerte fue instantánea. La habitación estalló en gritos y disparos. La zarina Alejandra cayó muerta por una sola bala mientras se persignaba. En esa primera ronda fallecieron también dos sirvientes e hirieron a la Gran Duquesa María, al médico y a una criada de la zarina. Los soldados tuvieron que salir de la habitación por el humo, los gases tóxicos de sus armas de fuego y el polvo del yeso que sus balas había liberado de las paredes. Esperaron unos minutos a que la niebla desapareciese de la habitación y regresaron.
Las grandes duquesas, cuyos cuerpos resultaron protegidos por multitud de joyas que ocultaban bajo sus corsés, no mueren inmediatamente y son rematadas a bayonetazos. Las dos hermanas mayores intentaron ponerse en pie, pero Tatiana murió instantáneamente al recibir un disparo en la parte posterior de la cabeza. Un momento después, Olga también murió por un disparo en la mandíbula. El zarevich Alexei fue rematado por dos disparos en la cabeza. Afuera se encontraban unos camiones con los motores encendidos para ocultar el ruido de la matanza. Once personas en total fueron asesinadas. Desnudaron los cadáveres y los subieron a un camión para trasladarlos a una mina, pero el vehículo se averió y los bolcheviques decidieron, precipitadamente, cavar una fosa poco profunda a orillas de la carretera. Para dificultar el reconocimiento de los cuerpos, los rociaron con ácido sulfúrico antes de rellenar la fosa.
En torno al asesinato de la familia imperial rusa se tejieron leyendas. Surgieron mujeres que afirmaban ser alguna de las hijas del Zar, que supuestamente habría sobrevivido a la ejecución. La más célebre fue Ana Anderson, que hasta el final de sus días dijo ser la Gran Duquesa Anastasia. En un principio se creyó su versión, pero cuando murió en 1984 las pruebas de ADN revelaron que se trataba de Franziska Shanzkovska, una campesina polaca.
En 1991 fueran exhumados los restos de los Romanov enterrados cerca de Ekaterinburgo. Aparecieron los cuerpos del Zar, su esposa y sus hijas Anastasia, Olga y Tatiana, además del médico y de los tres sirvientes. Faltaban los cuerpos del zarevich Alexei y el de su hermana la Gran Duquesa María, que se encontraron en el verano de 2007. Las comprobaciones de ADN demostraron que ningún miembro de la familia imperial rusa había sobrevivido a la ejecución. Conozcamos, una por una, a las cuatro hijas del zar, cuyo trágico final sigue conmoviendo al mundo.
OLGA NIKOLAIEVNA ROMANOVA
El 3 de noviembre de 1895, ciento un cañonazos anunciaron a los habitantes de San Petersburgo el nacimiento de la primogénita del zar Nicolás II y la zarina Alejandra Feodorovna, una niña a la que bautizaron con el nombre de Olga. Era un bebé enorme que pesó cuatro kilos y medio y que exhibió al salir del vientre de su joven madre una gran cabeza, la cual presentaba una deformidad y un problema óseo cuya existencia mantuvieron celosamente en secreto los miembros más cercanos de la familia.
Parece que la pequeña había venido al mundo oxicéfala, es decir, con el cráneo cónico. Por eso, en torno a su cuna se alternaron los mejores médicos del mundo. Después de muchos meses de curas eléctricas, y especialmente después de una intervención quirúrgica, se convirtió en una niña del todo normal y muy bella. Después nacerían sus hermanas Tatiana, María y Anastasia y finalmente el ansiado heredero, el zarevich Alexei. Sus amigos y su familia también la llamaban "Olishka" o "Olya".

Ella y su hermana Tatiana compartían la misma habitación, vestían igual y eran conocidas como la “ pareja de mayores”. Las hijas del Zar fueron criadas de la manera más austera posible. Dormían en duros catres plegables sin almohadas, excepto cuando estaban enfermas. Tomaban duchas frías por la mañana y por la noche baños templados. Se esperaba de ellas que mantuvieran sus cuartos ordenados y limpios y se dedicaran a la costura para después vender las piezas en varios actos de caridad, siempre y cuando no estuvieran ocupadas en otras tareas. Las niñas seguían una estudiada y establecida rutina. Aprendieron tres lenguas, además del ruso, piano y literatura. Su vida se desarrollaba con placidez, rodeadas del cariño de los padres y aisladas del mundo exterior.
Desde pequeña Olga demostró un temperamento independiente, casi rebelde en muchos momentos, especialmente en su adolescencia, además de manifestarse siempre conforme a su voluntad y decir abiertamente lo que pensaba, sin deseos de apegarse a la estricta etiqueta de la Corte, la cual la aburría. En alguna ocasión se mostró arrogante, caprichosa y desconsiderada. Poseía una gran memoria, cualidad que probablemente había heredado de su padre. Decían que era la más inteligente de las hermanas. Adoraba el campo, la música y la poesía. Le interesaba mucho la política y era muy religiosa.
Físicamente era bella, con sus ojos azul grisáceo, iguales a los de su padre, el cabello castaño claro y alta. Su cuerpo era de una contextura fuerte, derivada de los múltiples deportes que practicaba. Su corazón tremendamente compasivo y su deseo de ayudar a los enfermos y desvalidos la hicieron acercarse al pueblo ruso y a sus sufrimientos.
Físicamente era bella, con sus ojos azul grisáceo, iguales a los de su padre, el cabello castaño claro y alta. Su cuerpo era de una contextura fuerte, derivada de los múltiples deportes que practicaba. Su corazón tremendamente compasivo y su deseo de ayudar a los enfermos y desvalidos la hicieron acercarse al pueblo ruso y a sus sufrimientos.
Idolatraba a su padre y llevaba un collar con un icono de San Nicolás en el pecho. A pesar de que amaba a la zarina Alejandra, la relación con su madre fue un tanto tensa durante su adolescencia y edad adulta. Olga, como toda su familia, adoraba a su hermano pequeño, el zarevich Alexei o "Baby ". El niño sufrió ataques frecuentes de hemofilia y en varias ocasiones estuvo a punto de morir. Al igual que su madre, Olga y sus tres hermanas fueron también potencialmente portadoras del gen de la hemofilia.
Olga y sus hermanas estuvieron rodeadas por hombres jóvenes asignados a su guardia en palacio y en el yate imperial, en dónde se mezclaban con ellos y compartían la diversión de sus vacaciones durante sus cruceros anuales de verano. Su matrimonio fue objeto de gran especulación en Rusia. Entre sus pretendientes figuraron el Gran Duque Dimitri Pavlovich de Rusia, el príncipe Carol de Rumania, el príncipe Eduardo de Gales, hijo mayor de Jorge V de Gran Bretaña, y el príncipe Alejandro de Serbia. Pero era tal el amor que sentía por Rusia, que no admitía la idea de casarse en el extranjero, en un país no ortodoxo. Quería servir a Rusia, casarse con un ruso y tener hijos que a su vez sirvieran a Rusia.
Al comienzo de la Primera Guerra Mundial, Olga, junto a su madre y su hermana Tatiana, comenzó a trabajar como enfermera en un hospital, pero tuvo que ser relevada por sufrir intensas crisis nerviosas y se le encomendaron tareas administrativas en las oficinas del hospital.
A finales de 1913, Olga se enamoró de un oficial subalterno, Pavel Voronov, en el yate imperial Standart, pero esa relación era imposible debido a la diferencia de clase. Voronov se prometió meses más tarde a una de las damas de honor. " Dios te dé buena suerte, mi amado ", escribió una entristecida Olga en el día de la boda," Es triste, doloroso ".
Más tarde, en sus diarios de 1915 y 1916, menciona con frecuencia a un hombre llamado Mitia con gran afecto. Se trataba de Dimitri Chakh-Bagov, un soldado herido que ella cuidaba cuando era enfermera. El amor de Olga para él fue puro, inocente y sin esperanza, ella trató de no revelar sus sentimientos a las otras enfermeras. Hablaba con él regularmente por teléfono, estuvo deprimida cuando dejó el hospital y saltó de alegría cuando recibió un mensaje de él. Dmitri la adoraba, pero estando borracho mostró a otros oficiales las cartas que le había escrito Olga. Otro joven, Volodia Volkomski, parecía tener afecto por ella también. "(Él)siempre tiene una sonrisa o dos para ella ", escribió la zarina Alejandra a su esposo el 16 de diciembre de 1916.
El zar Nicolás le dio un pequeño revolver a Olga, que ocultaba en su cautiverio en Tsarskoye Selo y Tobolsk. Un coronel le rogó a la gran duquesa entregar su revólver antes de que ella, sus hermanas y su hermano fueran trasladados a Ekaterinburgo. La joven, a regañadientes, entregó su arma. En Tobolsk, Olga y sus hermanas habían cosido joyas en sus ropas con la esperanza de ocultarlas de los bolcheviques.
En su cautiverio en Ekaterinburgo, perdió mucho peso y estaba muy deprimida, comprendía la situación general mejor que cualquier miembro de su familia y quizá intuía el final que les esperaba a todos. Tenía veintidós años cuando murió. Después de la caída del régimen soviético, sus restos fueron exhumados y sepultados con los de sus padres y dos de sus hermanas en la Catedral de San Pedro y San Pablo de San Petersburgo. Fue canonizada como mártir por la Iglesia Ortodoxa en el año 2000.
Fuentes:
STRAVLO, MARIE. Estoy viva: Memorias inéditas de la última Romanov. Ediciones Planeta Madrid, S.A. 2012
http://dinastias.forogeneral.es/forum/otma-las-hijas-del-zar-nicolas-ii-t422.html
http://en.wikipedia.org/wiki/Grand_Duchess_Olga_Nikolaevna_of_Russia
http://es.wikipedia.org/wiki/Nicol%C3%A1s_II_de_Rusia
http://www.abc.es/20100119/historia-/nicolas-romanov-asesinato-201001191134.html
http://www.sarpanet.info/anastasia/index.php
http://www.portalplanetasedna.com.ar/asesinados3.htm
http://www.1y2gm.com/t1211-la-ejecucion-del-zar-y-su-familia
http://dinastias.forogeneral.es/blog/index.php/hermanas-la-historia-de-alix-y-minnie-de-dinamarca-una-reina-de-inglaterra-otra-zarina-de-todas-las-rusias/alix-y-minnie-part-lx-olga/
Fuentes:
STRAVLO, MARIE. Estoy viva: Memorias inéditas de la última Romanov. Ediciones Planeta Madrid, S.A. 2012
http://dinastias.forogeneral.es/forum/otma-las-hijas-del-zar-nicolas-ii-t422.html
http://en.wikipedia.org/wiki/Grand_Duchess_Olga_Nikolaevna_of_Russia
http://es.wikipedia.org/wiki/Nicol%C3%A1s_II_de_Rusia
http://www.abc.es/20100119/historia-/nicolas-romanov-asesinato-201001191134.html
http://www.sarpanet.info/anastasia/index.php
http://www.portalplanetasedna.com.ar/asesinados3.htm
http://www.1y2gm.com/t1211-la-ejecucion-del-zar-y-su-familia
http://dinastias.forogeneral.es/blog/index.php/hermanas-la-historia-de-alix-y-minnie-de-dinamarca-una-reina-de-inglaterra-otra-zarina-de-todas-las-rusias/alix-y-minnie-part-lx-olga/

5 comentarios:
TERRIBLE Y SINIESTRO EL DESTINO DE ESTAS MUJERES, AUN CUANDO SE HALLAN PUBLICADO TANTAS HISTORIAS SOBRE ELLAS, NO DEJA DE SOBRECOJERME CADA VEZ QUE LAS LEO, TENGO GRAN INTERES EN SEGUIR DESCUBRIENDO SU TRAGICO DESTINO Y FINAL.
BUENAS TARDES, MADAME.
Un saludo Anna. La tragedia de esta familia es y será siempre recordada aunque se haya aclarado uno de los enigmas que la rodeaba, que nadie pudo sobrevivir a la matanza. Muchas gracias por dejarme tu comentario :-). Espero que tengas un buen fin de semana.
Abrazos
Que horror, que forma más cobarde de acabar con sus vidas, no hay palabras.
Un saludo.
Saludos José Eduardo. Por muy mal gobernante que fuese el zar Nicolás II, no tenían ningún derecho en asesinar a la familia y a sus pobres sirvientes, fue un acto completamente vil y execrable.
un abrazo
Pobres, ellas nunca hicieron nada malo, el idiota fue Nicolás II.
Fueron demasiado crueles, me gustaría volver en el tiempo y evitar su muerte.Olga, Tatiana, María y Anastasia las cuatro Grandes Duquesas de Rusia.
y, ya que estamos comentando la historia de esta familia, ¿alguien puede hacer una entrada de su madre, Alexandra?
Publicar un comentario en la entrada