Era hija de don Lope de Luna, señor de Segorbe, a quien, por su lealtad y buenos servicios, había otorgado Pedro IV de Aragón el título de conde. María era muy joven cuando su madre se reunió con el rey aragonés para concertar el matrimonio del infante Martín con María de Luna. En el acuerdo matrimonial la condesa aceptaba que su hija fuera llevada a la corte al cumplir ocho años. Con la dote aportada por María, varias localidades en los reinos de Aragón y de Valencia, y la asignación de su esposo para contribuir a los gastos de la cámara de la infanta, más localidades en esos mismos dos reinos, se configuró la Casa de María de Luna, que tendría un funcionamiento independiente de la Casa del infante Martín. Los dos jóvenes crecieron juntos a la vera de la reina Leonor de Sicilia, madre del infante.

Once años después se celebraba la ceremonia de la boda, el 13 de junio de 1372. Para entonces, María habría alcanzado ya los catorce años. De los cuatro hijos que dio a su esposo: Martín el Joven, Jaime, Juan y Margarita; sólo el primogénito llegó a edad adulta, pero falleció antes que su padre. Los azares de la vida parecían conjurados con la muerte para despojar a María de Luna de todos sus hijos. Al único que vivió reservaba su abuelo Pedro IV un brillante destino, la soberanía de Sicilia, mediante el matrimonio del infante con la joven reina María de Sicilia.
Tras la coronación en Palermo de María de Sicilia y Martín el Joven, que recibió el título de rey de Sicilia, una facción de la nobleza siciliana partidaria de los Anjou se rebeló contra los nuevos monarcas, lo que obligó al esposo de María de Luna a ponerse al frente de una flota y desplazarse a Sicilia para acabar con la insurrección.
En 1397 muere su cuñado Juan I. Con su hijo y su marido en Sicilia, es el momento estelar de María de Luna. Del discreto plano al que estaba obligada por ser la esposa de un segundón, salta al de protagonista. María aprovecha la ocasión y demuestra lo que vale. Primero resolvió el asunto de la reina viuda Violante de Bar que decía estar embarazada: para vigilar si era cierto el estado de buena esperanza, le puso dueñas expertas en el negocio de tener niños. Pero Violante no esperaba ningún hijo, así que María dejó de preocuparse por ella.
Segundo problema, las aspiraciones al trono del conde de Foix. Juana, hija de Juan I y su primera esposa, reclamaba el trono para sí. Haber definido la incapacidad de las mujeres para reinar no frenó a este conde para reclamar los derechos de su esposa. La respuesta de los representantes de las cortes aragonesas fue bastante rápida y decisiva para evitar que esta infanta pudiera acceder al trono. Sin embargo, el conde de Foix no se contentó y preparó la invasión de sus tropas en tierras aragonesas. María de Luna fue la encargada de afrontar este problema, utilizando entre otras armas la diplomacia. Intentó ganarse el apoyo de los reinos de Castilla y Navarra, así como del reino de Francia.

Las tropas del conde de Foix se apoderaron de Barbastro; mas se vieron obligadas a rendirse. La clemencia admirable de María de Luna ordenó que se evitase la batalla pero que se sitiase la ciudad y se interceptase la entrada de víveres. Los condes, así rechazados, escaparon de Barbastro y buscaron refugio en Navarra. María se hacía cargo del trono aragonés pero llamaba insistentemente a su esposo pues veía comprometida la situación y las posibilidades de su marido para llegar a ser rey.
El primer cuidado de María fue no sólo reorganizar las defensas del reino bajo su autoridad inmediata sino también enviar recursos a su esposo, que estaba en Sicilia. Cuando en mayo de 1397 llegó su marido, el trono estaba asegurado. Todos los reinos de la corona le aceptaron. La coronación no se produciría hasta dos años después, en 1399, en una ceremonia celebrada con toda brillantez. A los diez días tuvo lugar la de María.
La ceremonia comenzó con una larga y suntuosa comitiva. La reina sobre un caballo blanco, enjaezado con paños blancos, iba acompañada de importantes damas, entre las que destacaban, la reina de Nápoles, su madre la condesa de Luna y su cuñada la infanta Isabel, y entre las nobles damas, una que tendría más tarde un papel especial en la corte, Margarita de Prades. No faltaban en la comitiva representantes de todos los estamentos sociales de aquel tiempo.
La reina recibió la bendición del arzobispo de Zaragoza, quien también bendijo las insignias reales. Cada una de las tres insignias era llevada en bandeja de oro por una de las tres más nobles mujeres que la acompañaban. Así, la reina de Nápoles llevaba la bandeja con la corona. Se la presentó al rey, quien la puso en la cabeza de su esposa. La infanta Isabel llevaba el cetro y realizó la misma operación, presentárselo a su hermano el rey Martín, quien lo entregó a la reina coronada. Lo mismo se hizo con el pomo, que portaba doña Guiomar, otra noble dama de la corte. No faltó otra insignia, el anillo, que el rey también puso en la mano de la reina. Martín I terminó su participación en la ceremonia con un beso en el rostro de María, quien le pagó con un beso en la mano, símbolo de fidelidad y sumisión.
Hubo una fiesta y banquete extraordinarios. El patio del castillo cobijó una suntuosa celebración laica. Se sirvió la comida en vajillas de plata y copas de metales preciosos. Se colocó un enorme surtidor del que salían tres caños, para vino blanco, clarete y agua. Los manjares servidos fueron muchos y muy bien presentados.

Su intervención en asuntos importantes la ha hecho merecedora de una reputación de mujer dotada de buena capacidad para la política. Se la ha considerado, incluso, superior para las tareas de gobierno que su marido, más preocupado por la cultura y el humanismo. Entre los años 1396-1406, los diez años que fue reina, cooperó en asuntos muy diversos del panorama político, social, económico y cultural de su tiempo, algunos de ellos de extraordinaria gravedad.
Propició las buenas relaciones con Inglaterra y tan pronto como se hizo cargo del reino, envió una embajada al monarca inglés para asegurarse su alianza y borrar las posibles manchas provocadas por el mal acogimiento de los embajadores ingleses por Juan I. María recomendó a su enviado que dijese del rey Juan que “ su mujer era francesa y que era todo francés ”, pero el rey Martín y ella misma tenían mucho interés en la buena fraternidad y amistad con la casa de Inglaterra.

Otro grave problema que mereció la atención de la reina María de Luna fue el de los payeses de remensa. Estos payeses o campesinos catalanes padecían la opresión de sus señores feudales que les obligaban a permanecer en la tierra que cultivaban y que no podían abandonar a menos que pagaran una cuota elevadísima a su señor, generalmente fuera de su alcance, llamada remensa. La situación de los payeses había empeorado en la segunda mitad del siglo XIV, como consecuencia de la peste negra. Los señores vieron la caída de sus rentas y por ello la opresión a los campesinos dependientes se hizo más onerosa.
La lucha de los remensas para liberarse de sus cargas, especialmente de los llamados “malos usos” se inició a finales del siglo XIV, coincidiendo con el tiempo de los reinados de Juan I y Martín I. La reina consideraba los malos usos como contrarios al derecho divino y humano. Intentó poner remedio a la secular e injusta situación en que se encontraban los campesinos catalanes, pidiendo ayuda a su pariente el papa Luna, Benedicto XIII. El pontífice no tenía ninguna intención de enfrentarse con la alta nobleza y el alto clero por un asunto como éste.
Mujer cercana al pueblo, protegió siempre a los mas desfavorecidos, ayudándoles económicamente, incluso les eximió de impuestos. En esta línea de preocupación por los grupos sociales injustamente tratados, se enmarca su defensa de otras minorías del reino, en concreto los judíos y los mudéjares. Estos grupos padecieron momentos difíciles, pues otra de las consecuencias económicas y sociales de la crisis de la Peste Negra fue la persecución a estas minorías a las que se consideraba responsables de algunos desastres. La reina procuró ayudar en la medida de lo posible a aquellas comunidades judías que estaban en necesidad extrema; tal fue el caso de Biel, Almudévar y Sesa. Una protección similar debió ejercer con los mudéjares, pues hay algunos testimonios del agradecimiento de este grupo social por el tratamiento de la reina, quien reconoce la “cordial et fervent affeccio” que recibía de ellos.
Procuró mediar en las luchas intestinas de los bandos nobiliarios que ensangrentaban Valencia. Continuamente insistía a su marido para que pusiera remedio a aquel problema, yendo personalmente a pacificar Valencia. Llevó a cabo otras obras que podrían calificarse de beneficencia, como ayudas a viudas o a huérfanas pobres. Habría que enmarcar las limosnas a monasterios, la ayuda a peregrinos o la fundación de algunos monasterios y quiso intervenir en el nombramiento de algunos cargos eclesiásticos. La reina estaba al corriente de la importancia de la universidad, y demostró su conocimiento de esa institución de su tiempo, indicando en algunas cartas la categoría que le merecían los estudios en distintas universidades: "Ser bachiller de Teología en París valía tanto como ser maestro de Teología fuera de París".

La cultura del renacimiento italiano fue introducida en la Corona de Aragón con la ayuda de estos reyes, aunque la corriente humanista italiana no llegará plenamente hasta la época de Alfonso V el Magnánimo. Esposa de un monarca apodado “El Humano”, este calificativo indica el interés de la corte aragonesa por la cultura y su patrocinio a los humanistas de su tiempo. María fue buena lectora y compradora de libros, entre los que se encuentran obras de carácter religioso o musical, que muestra su interés por la música. También comisionó la redacción de algunos libros, destacando la Scala Dei o tratado de la contemplación, escrito por un personaje de la talla de Francesc Eiximenis. Este autor franciscano es un claro ejemplo de la cercanía a la corte de los humanistas más preclaros del momento.
Eiximenis fue consejero de la reina y redactor de algunas obras especialmente importantes para entender a la reina María y su papel en la corte. Eiximenis deja constancia del gusto de las damas de la corte por las canciones francesas. La reina tenía varios músicos adscritos a su cámara, y de vez en cuando visitaban la corte algunos ministriles que deleitaban con sus instrumentos algunas de las veladas de los monarcas y sus acompañantes.

La presencia de músicos, poetas y escritores en las cortes humanistas de estos reyes de Aragón iba acompañada de la presencia de los que pudiéramos llamar hombres de ciencia. Si la reina Violante de Bar fue fiel seguidora de astrólogos y alquimistas, no lo fue María de Luna, mujer mucho más racional y que escapó al influjo de ese ambiente de superstición que invadía a la corte de su tiempo. La postura contraria de la reina hacia la obra de astrólogos y alquimistas es la excepción que confirma la regla de su protección a las otras ramas de la cultura de su tiempo.
Se podría afirmar que ya en el siglo XIV era Francia la impulsora de la moda. Su influencia en la Corona de Aragón aumentó con la llegada de Violante de Bar. Ésta y su sucesora, María de Luna, aparecían vestidas muy ricamente, con telas y paños preciosos traídos de Oriente y encargados en Granada. El gasto en telas, paños, pieles, adornos, sombreros, zapatos, sastres, bordadores, peleteros, era de consideración, tal como reflejan las cuentas de los tesoreros de los reinos. La reina no gozó de buena salud. El reuma y los dolores de cabeza amargaron muchos de sus días. Falleció de un ataque de apoplejía en el año 1406, en Villarreal, cuando iba a reunirse con su esposo que se encontraba en Valencia.
Fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/Mar%C3%ADa_de_Luna
B.L MIRON, Las reinas de Aragón, sus vidas y sus épocas
Maria Jesús Fuente, Reinas Medievales en los reinos hispánicos. 2004 La esfera de los libros S.L
16 comentarios:
Una gran reina, como muchas de las que hubieron en estos reinos de la Corona de Aragón.
Una entrada que nos acerca a los entresijos de la Corte catalano-aragonesa de principios del s. XV
Si, una gran reina, lástima que no tenga proyección y su historia permanezca en la sombra.
Un abrazo, Dissortat
Hola Magnolia:
Brillante biografía la que te has currado para tu blog sobre María de Luna.
Desde luego, su vida dio tanto de sí pese a lo poco que se ha hablado sobre ella, que siempre quedan flecos que añadir a cualquier trabajo sobre esta insigne mujer. Y aunque no te has dejado ninguno, te voy a ampliar alguno que por su caracter local pasan más desapercibidos.
La reina María de Luna fue una persona muy piadosa, como bien dices, que fundó algunos monasterios, como los de Santo Espíritu del Monte en Gilet (Valencia), de la orden de los Franciscanos; o la Cartuja de Valldecrist, en Altura (Castellón) de la que fue cofundadora, pues el principal impulsor de la misma fue su esposo Martín I (del que este año se celebra el VI Centenario de su muerte).
También como señora de Segorbe (ciudad en la que resido y en la que se acaban de encontrar restos de una vajilla con su escudo de armas), realizó grandes cosas por su pueblo, de la que cabe destacar el Azud de la Barsilla, que ha beneficiado a los agricultores segorbinos desde 1401.
Desde luego, son tantas cosas las que te contaría sobre esta insigne mujer, que este comentario se quedaría corto.
Eso sí, te adjunto un par de enlaces y títulos de libros para añadir a la bibliografía sobre esta reina. Y si necesitas algún dato, no dudes en consultarme.
Francisco Javier Cervantes Peris: "La herencia de María de Luna: una empresa feudal en el tardomedievo valenciano". VII Premio de Investigación Histórica María de Luna del Ayuntamiento de Segorbe, (Segorbe, 1998)
Javierre Mur, Aurea L.: "María de Luna, Reina de Aragón". Premio del Consejo Superior de Investigaciones científicas 1941, (Barcelona, 1942)
http://www.gregaldigital.info/index.php?option=com_content&task=view&id=1712&Itemid=75
http://revistas.ucm.es/ghi/02143038/articulos/ELEM8080110075A.PDF
http://www.lasprovincias.es/v/20100825/castellon/hallan-fragmento-ceramica-reina-20100825.html
¿Por qué las reinas y reyes de la corte aragonesa son tan mal conocidos? Y lo mismo digo de nuestro Al Ándalus. No nos gusta recordar que durante 800 años estuvimos bajo el mando de musulmanes...
Por otra parte, la historia de María de Luna es fascinante y más teniendo en cuenta que era una mujer en medio de un mundo de hombres.
Un besito
Interesantísima esta biografía de María de Luna. Como suele ocurrir, las mujeres son las grandes olvidadas... Saludos cordiales.
Yo tampoco entiendo el poco interés por nuestra propia historia que tenemos los españoles, en este sentido admiro a los ingleses porque saben vender muy bien su historia y ahora no se habla de otra cosa que de reinas inglesas. En cuanto al reino de Granada despierta mi interés la historia de la cautiva cristiana llamada Isabel de Solís que terminó convirtiéndose en esposa del rey Muley Hacén, el odio de la esposa del rey hacia la favorita cristiana desencadenó una lucha civil entre los musulmanes granadinos que acabó con la toma de Granada por los Reyes Católicos y la triste rendición del rey Boabdil, hijo de Muley Hacen. Y en cuanto a la historia de Aragón, mi debilidad es la corte de Pedro IV el Ceremonioso.
Un abrazo querida Carmen.
Da la impresión que la historia la escriben solo los hombres, pero las mujeres también han escrito grandes párrafos. Gracias Isabel, me complace que encuentres interesante la vida de esta soberana, como la llaman los que la conocen, la gran reina de Aragón.
Un abrazo :-)
Hola Magnolia:
Veo que te has documentado bien para preparar la biografía de esta gran mujer por la que siento especial predilección. Y es que al igual que tu, siento gran debilidad por la corte de Pedro IV de Aragón y sus hijos, especialmente Martín I y su esposa María de Luna, que además de ser Señora de Segorbe (ciudad en la que resido), fundaron la Cartuja de Valldecrist, de la que soy Guía Turístico y un verdadero enamorado.
Desde luego, al documentarte sobre María de Luna has utilizado obras que te hablan de su protagonismos a nivel "nacional". Pero aquí, en la zona del Palancia, también se la tiene en gran estima, y existen algunas fuentes de menos divulgación que también te hubieran sido de interés.
En el año 1998 se le publicó un libro a Francisco Javier Cervantes Peris, que se titulaba "La herencia de María de Luna: una empresa feudal en el tardomedievo valenciano" que fue merecedora del VII Premio de Investigación Histórica María de Luna organizado por el Ayuntamiento de Segorbe. En él se habla de su legado y los cambios que ocurrieron durante su reinado, entre otras muchas cosas.
Más general es la obra monografica publicada por Aurea L. Javierre Mur "María de Luna, Reina de Aragón". Premio del Consejo Superior de Investigaciones científicas 1941. (Barcelona, 1942), que completa con más datos tu gran trabajo de recopilación.
Más local es el artículo publicado por Rafael Martín (cronista oficial de Segorbe) en este enlace:
http://www.gregaldigital.info/index.php?option=com_content&task=view&id=1712&Itemid=75
En él se habla de la gran importancia para la ciudad que supuso la concesión de María de Luna para la construcción de un azud en el Palancia, con el que regar la zona baja de la huerta segorbina.
Y si nos trasladamos a Valldecrist, o a otros pueblos de las inmediaciones (como Gilet, donde fundó el Convento de los Franciscanos de Santo Espíritu del Monte) son tantas las cosas que habría que añadir, que este comentario se extendería demasiado.
Por ello, y por compartir por lo que veo la misma predilección en cuanto a personajes del reino de Aragón, te ofrezco mi ayuda, fotografias y bibliografía que dispongo y los conocimientos sobre esta gran mujer, para que desde tu blog (y desde el mio, si me das permiso) podamos desempolvar lo que la Historia ha ocultado de esta reina.
Un saludo, y te reitero mi enhorabuena
Te agradezco muchísimo toda tu aportación y debo felicitarte también por tu esfuerzo en divulgar y promover tu zona del Alto Palancia a través de tu blog. He intentado ponerme en contacto contigo para poder profundizar más en la historia de María de Luna pero he tenido problemas para enviarte un email. Me hubiera gustado conocer mas en detalle como fue su educación en la corte aragonesa, su vida familiar, anécdotas etc... de ella hay tan poco en internet y también me gustaria recopilar información sobre la tercera reina en discordia de la corte del ceremonioso, Violante de Bar.
Miraré de conseguir alguno d esos libros que me recomiendas sobre María de Luna para conocerla mas profundamente.
Muchas gracias por tu apoyo :-)
Un abrazo
Hola Magnolia, he encontrado tu mail y ya me pongo en contacto contigo...
Un saludo
Parece ser que hay un filtro que hace que aparezcan unos comentarios y otros no (no se si estoy en lo cierto)por que escrí unas líneeas que no han aparecido.
Bien y repito: También hay publicaciones en revistas especializadas pero de divulgación (vg. MEDIEVAL o EL MÓN MEDIEVAL) en la que aparece esta reina junto a su marido en un abanico que abarca toda su vida. Y a nadie le interesa esta aportación, no se...
No sabía nada de ese filtro, intentaré mirar a ver que pasa. Muchas gracias Vicente por compartir más información sobre la reina María, tan ignorada ...
Un abrazo
Hola, me gusta mucho lo que escribes, y además me interesa ,s obre todo maria de luna, en mi blog no hay mucho que ver pero proximamente si, te estoy siguiendo, gracias!
Hola Jose, no puedes imaginarte lo sorprendida y agradecida que estoy por todos los mensajes que me dejais,¡ muchas gracias!. Alabo tu predilección por María de Luna, es la reina de Aragón que más me interesa. Nos leemos. Me pasaré por tu blog en estos dias.
Un abrazo y gracias a ti :-)
Hola buenas. He estado leyendo la biografía de este personaje histórico y la verdad es que es muy atractivo sus gestas. Te escribo porquè la historia de mi pueblo le debe un poco a Martí l'Humà i Maria de Luna porqué otorgaron una Carta-Pobla a mi pueblo, no era ninguna carta fundacional, sinó de repoblamiento, fechada en el año 1382.Mi pregunta es bastante difícil de contestar a mi modo d ver, pero era donde podria haver información sobre la redacción de esta carta-pobla? En Segorbe? Quiero profundizar en su historia de como influyeron los infantes en mi pueblo. Solo preguntaba por si me podías ayudar, dar alguna referencia. Gracias.
Saludos Josep
Lamento no poder responder a tus dudas, no soy historiadora y no he profundizado mucho sobre esta reina y su reinado. Tal vez si te pones en contacto con un compañero que lleva el blog http://viveelaltopalancia.blogspot.com.es/
te pueda ayudar, él sabe mucho más que yo sobre el reinado de María de Luna.
Gracias por leerme
Publicar un comentario en la entrada