La reina continuó infiltrando en el ánimo de su marido los ponzoñosos pensamientos contra su hijo, de los cuales esperaba ella la ruina de Juan. Ofensas y calumnias se amontonaban contra el duque y la duquesa, en abundancia tan abrumadora, que se vieron obligados a poner su causa en manos de un todopoderoso funcionario, el Justicia de Aragón, contra cuya protección ni siquiera la influencia de Sibila podía prevalecer.
El pequeño infante Jaime era el segundo hijo de los duques de Gerona y por medio de este niño pudo Sibila de Forcià lanzar un dardo, afortunadamente inútil, contra su aborrecido hijastro y su esposa. En 1387, cuando el principito tenía tres años, su padre yacía en el que se creyó su lecho de muerte. No cabe duda que fue la reina quien inspiró la carta que el rey, enterado de la enfermedad de su hijo, envió a los jurados de Gerona dándoles orden de tomar bajo su custodia al infantito y entregarlo a los oficiales del rey a fin de que, en el caso de la inminente pérdida del padre, el niño se educase bajo la vigilancia personal del abuelo y no de la madre.
Obra del pintor John William Waterhouse
Apenas había salido el duque de Gerona de la grave enfermedad que amenazó seriamente su vida, el largo reinado del anciano rey Pedro terminó en Barcelona el día 29 de diciembre de 1387. Todavía estaba el rey en la agonía cuando su esposa, acompañada por su hermano Bernardo de Forcià, Berenguer de Abella, Bartolomé de Linos, el conde de Pallars y algunos fieles servidores, huyó secretamente de palacio deslizándose como una fugitiva al amparo de la noche del escenario de su breve pero despótico reinado. Durante su larga y penosa convalecencia, el nuevo rey Juan I, o lo que parece más probable, su consorte, obró con vigor y decisión. El hermano del nuevo soberano, el infante Martín, duque de Montblanc, recibió orden de salir sin pérdida de tiempo en persecución de los fugitivos y conducirlos inmediatamente ante la justicia. No cabía duda de qué se les acusaba.
El delito imputado a Sibila, y por el cual sus compañeros de crimen iban a sufrir la pena capital, era la práctica de la brujería. La misteriosa enfermedad del rey Juan y las cefaleas que padecía, quedaban suficientemente explicadas. No era la primera vez que él sospechaba que “ciertas personas malvadas” hacían estatuillas de madera y cobre con una corona sobre las sienes, de aquí los dolores de cabeza. La reina Violante ruega que se le envie sin dilación cierto libro intitulado Cigonina, en el que se trataba los medios para anular los ensalmos de las brujas, porque lo necesitaba con urgencia. Para mayor seguridad, la reina mandó llamar a dos metgesses ( doctoras, o para decir verdad, brujas) de Oriola y Monistrol para asistir sin tardanza al regio enfermo.
Juan I de Aragón
Sibila de Forcià, mientras, había sido detenida por los oficiales del rey y conducida a Barcelona para responder a los cargos formulados contra ella. En realidad, era una doble acusación: la de haber puesto en práctica sus dotes de bruja contra la persona del último y del actual soberano en complicidad con su hermano y algunos partidarios, y la de haber extraído de palacio antes de su huída algunos objetos de valor que no le correspondían legalmente. Todos los que en su infortunio habían escapado con la ex reina fueron sometidos a tormento, inculpados de conspirar con Sibila para perjudicar al difunto rey y de lanzar maleficios sobre el nuevo monarca, y por tanto, condenados a muerte. La misma Sibila pudo darse por bien librada salvando su vida a costa de todos sus bienes, que el rey Juan entregó inmediatamente a su esposa.
Es evidente que antes de su muerte, aunque se ignora por mediación de quién y por qué mecanismo, la ex reina obtuvo habitación en el palacio en el que un tiempo reinara con arrogante pompa y belleza. Porque la reina Violante de Bar en el momento del ascenso al trono de su cuñado Martín el Humano, cuando trataba de prolongar su reinado mediante un falso embarazo, insistió en la expulsión de Sibila de Forcià de debajo de su mismo techo.
Sibila murió el 24 de noviembre de 1407 después de haber visto el ascenso al trono del rey Martín y el matrimonio de su propia hija Isabel con el conde Jaime de Urgel. Su cadáver recibió sepultura en el Convento de San Francisco de Barcelona, donde a lo largo de la Edad Media recibieron sepultura numerosos miembros de la familia real aragonesa. Allí permaneció sepultado el cadáver de la cuarta esposa de Pedro el Ceremonioso durante varios siglos, hasta que en 1835 el Convento de San Francisco fue demolido y la mayoría de los restos de las personas reales allí sepultadas, incluyendo a la reina Sibila, fueron trasladados a la Catedral de Barcelona.
En el siglo XX, los restos de la reina fueron colocados en un sepulcro en el lado izquierdo del Altar Mayor, en el que también se encuentran los restos mortales de otras dos reinas de Aragón : María de Chipre, esposa de Jaime II de Aragón, y Constanza de Sicilia, esposa de Pedro III el Grande y la reina de Chipre, Leonor de Aragón, esposa de Pedro I de Chipre y nieta de Jaime II de Aragón. Los sepulcros, en los que los restos de las reinas fueron depositados en 1998, fueron realizados por el artista Frederic Marès.
Fuentes:
B.L MIRON, Las reinas de Aragón, sus vidas y sus épocas
http://es.wikipedia.org/wiki/Sibila_de_Forti%C3%A1

6 comentarios:
Apasionante historia, madame, hasta con ingredientes de brujería.
Y que facil lo tenian entonces, que con buscar luego la proteccion de un claustro ya estaba todo hecho.
Feliz domingo
Bisous
La corte de Pedro IV de Aragón tiene ingredientes para un buen folletín: intrigas, ambiciones y acusaciones de brujería. La historia de Sibila me atrapó en cuanto la leí, no es la mejor reina que tuvimos y de hecho desconozco si tuvo algún gesto noble que demostrase no ser tan malvada como la retratan los historiadores pero buena tampoco sería. La veo como la típica dama astuta y ambiciosa de la corte que despierta una pasión inusitada en un rey que hace mucho tiempo que ha dejado atrás sus años de mocedad. Sibila consigue mucho poder e influencia teniendo bajo su dominio la voluntad de su esposo que queda como un pelele, sus hijastros y nueras la miran como una advenediza y un peligro para sus intereses. La madrastra declara una guerra sin cuartel contra sus hijastros y cuando el rey está en su lecho de muerte agonizante, demuestra su bajeza abandonándolo cuando como esposa su deber era estar al lado de su esposo hasta el final pero debió temer las represalias del hijastro mayor. El nuevo rey acusa a la madrastra de brujería pero no la condena a muerte, teniendo en cuenta la grave acusación en aquella época de supersticiones. En esta corte mis favoritos son María de Luna y su esposo Martín el Humano.
Magnífica entrada
Saludos
Gracias Dissortat :-)
Un abrazo
Primero que nada felicitarte por el impresionante blog que has creado, y lo bien documentadas que tienes a muchas de las protagonistas de tus entradas.
En este sentido, voy a aportarte un pequeño granito de arena a la ya rica bibliografía que aportas, con una novela que tiene como protagonista a Sibila de Forciá. El libro en cuestión es:
Intrigas de Palacio, El poder y el amor en manos de una mujer
Autora: Maria Carme Roca.
Colección: Martínez Roca. Novela Histórica (Abril 2008)
Editorial: Martínez Roca
416 páginas
Precio Aprox: 5,95 € (Edición Tapa Dura en El Corte Inglés)
ISBN: 978-84-270-3440-2
Tapa Dura 15,5x23,5 cm
http://viveelaltopalancia.blogspot.com/2009/12/una-novela-con-la-reina-maria-de-luna.html
Además de esta reina, se habla también de María de Luna, reina por la que siento especial predilección, y de la que si quieres, puedo aportarte algún dato más, así como numerosa bibliografía al respecto.
Un saludo, y espero que sigas muchos años maravillándonos con estas mujeres de leyenda
Primero de todo agradecerte sinceramente tus elogios porque no me los merezco, el gran mérito de estas entradas viene por parte del trabajo de los autores cuyos libros tomo como fuente de información y sin ellos este blog no sería posible porque no soy una experta en historia :-). Muchas gracias de corazón.
El libro que nos recomiendas sobre las tres reinas de la corte del Ceremonioso parece muy atractivo, ahora mismo tengo unos cuantos libros pendientes de leer pero no niego que en futuro intente conseguir este. Como veo que eres un admirador de María de Luna ¿ me puedes pasar algunos apuntes que tengas sobre la muerte de la reina, sus relaciones con Violante de Bar y como defendió el trono de las pretensiones del conde de Foix?. Tengo casi terminada unas entradas sobre esta reina pero me falta profundizar en estos casos concretos. He intentado enviarte un email por este mismo motivo pero me encuentro con problemas para contactar contigo.
un gran abrazo
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