Susana y los viejos
A los diecinueve años, dado que el acceso a la enseñanza de las academias profesionales de Bellas Artes era exclusivamente masculino y por tanto le estaba prohibido, su padre le dio un preceptor privado, Agostino Tassi. Con él estaba trabajando en aquel tiempo Orazio, en la decoración de las bóvedas de Casino della Rose dentro del Palacio Pallavicini Rospigliosi en Roma. Un escándalo marcó la vida de Artemisia, Tassi la violó en 1612. Al principio, él prometió salvar la reputación de Artemisia casándose con ella pero más tarde renegó de su promesa pues ya estaba casado y Orazio lo denunció ante el tribunal papal. La instrucción, que duró siete meses, permitió descubrir que Tassi había planeado asesinar a su esposa, cometió incesto con su cuñada y había querido robar ciertas pinturas de Orazio Gentileschi. Del proceso que siguió se conserva documentación exhaustiva, que impresiona por la crudeza del relato de Artemisia y por los métodos inquisitoriales del tribunal.
Artemisia fue sometida a un humillante examen ginecológico y torturada usando un instrumento que apretaba progresivamente cuerdas en torno a los dedos, una tortura particularmente cruel para un pintor. De esta manera se pretendía verificar la veracidad de las acusaciones de Artemisia Gentileschi, pues se creía que si una persona dice lo mismo bajo tortura que sin ella, la historia debe ser cierta. Tassi fue condenado a un año de prisión y al exilio de los Estados Pontificios. Un mes después del juicio, Artemisia se casó, en un matrimonio arreglado por su padre, con un pintor florentino Pierantonio Stiattesi, lo que sirvió para restituirle a Artemisia un estatus de suficiente honorabilidad.
Artemisia y su marido se instalaron en Florencia en 1614. Allí, Artemisia disfrutó de un gran éxito y fue la primera mujer en ingresar en la Academia del dibujo de Florencia. Artemisia se convirtió en una exitosa pintora de corte. Mantuvo buenas relaciones con los artistas más respetados de su tiempo, como Cristofano Allori y fue capaz de conquistar los favores y la protección de personas influyentes, comenzando por el gran duque Cosme II de Médici y especialmente de la gran duquesa Cristina.
Artemisia Gentileschi tuvo una buena relación con Galileo Galilei con quien se mantuvo en contacto epistolar durante largo tiempo. Entre los admiradores de Artemisia Gentileschi tiene un puesto de especial relieve Buonarroti el joven (sobrino del gran Miguel Ángel): empeñado en construir la Casa Buonarroti para celebrar la memoria de su ilustre antecesor, encargó a Artemisia la ejecución de una tela destinada a decorar el techo de la galería de pinturas. La pintura en cuestión representa una Allegoria dell'Inclinazione (una alegoría del «talento natural»), representada en forma de una joven mujer desnuda que sostiene una brújula. Se cree que la atractiva figura femenina tenía los rasgos de la propia Artemisia, que fue una mujer de extraordinario atractivo. Se suele entender que en las telas de Artemisia, los rasgos faciales de las hermosas y enérgicas heroínas que allí aparecen tienen un parecido al rostro que aparece en sus retratos o autorretratos: a menudo el que le encargaba cuadros debía desear tener una imagen que le recordase visualmente a la autora, cuya fama iba creciendo.
Su éxito y la fascinación que emanaba de la figura de Artemisia Gentileschi, alimentaron, a lo largo de toda su existencia, rumores sobre su vida privada. Se ha considerado que durante este periodo florentino también pintó La conversión de la Magdalena y Judith y su doncella, hoy en el Palacio Pitti. Artemisia pintó una segunda versión de Judith decapitando a Holofernes, mayor que la versión de Nápoles y hoy en los Uffizi. Esta Judith y Holofernes o Degollación de Holofernes está considerada su obra maestra. Ella pone sus mismos rasgos en el rostro de Judith, atribuyendo a Holofernes los de Tassi. La oscuridad y gráfica violencia de esta obra, la frialdad con que Judith decapita a Holofernes, se atribuyen a su violación y al proceso humillante que le siguió.

Judith decapitando a Holofernes

Judith y su doncella
Mientras estuvo en Florencia, Artemisia y Pierantonio tuvieron cuatro hijos y una hija. Pero sólo la hija, Prudenzia, llegó a la edad adulta. A pesar de su éxito, debido a un exceso de gastos suyos y de su marido, el periodo florentino estuvo lleno de problemas con los acreedores y con su esposo, por lo que es razonable suponer que fue esto lo que motivó su regreso a Roma que realizó de manera definitiva en el año 1621. Con ella llevó a su hija Prudenzia, con la que más tarde se trasladó a Nápoles. Ese mismo año en que, separada de su marido, Artemisia llegó a Roma, su padre Orazio dejó la ciudad y se trasladó a Génova. Algunos creen que Artemisia siguió a su padre a la capital ligur (incluso para explicar la persistencia de una afinidad de estilos que, aún hoy, dificultan determinar quién de los dos pintó ciertas obras), pero no hay suficientes pruebas al respecto.
La mayor parte de las evidencias apoyan la idea de que Artemisia permaneció en Roma, como mujer independiente, intentando encontrar una casa y criar a sus hijas. Además de Prudenzia tuvo otra hija natural, probablemente nacida en 1627. Artemisia intentó, prácticamente sin éxito, enseñarles el arte de la pintura. Entró a formar parte de la Accademia dei Desiosi. Con motivo de ello fue celebrada con un retrato grabado que, en la dedicatoria, la califica como «Pincturare miraculum invidendum facilius quam imitandum». De esta misma época data la amistad de Artemisia Gentileschi con Cassiano dal Pozzo, un humanista, coleccionista y gran mentor de las Bellas Artes. Sin embargo, a pesar de su reputación artística, su fuerte personalidad y la red de buenas relaciones, Roma no fue tan lucrativa como esperaba. Se apreciaba su arte en los retratos y su habilidad para poner en escena a las heroínas bíblicas, pero a ella le estaban vedados los ricos encargos de ciclos de frescos y de los grandes retablos.
La ausencia de suficiente documentación hace difícil seguir los movimientos de Artemisia en este periodo. Es seguro que entre 1627 y 1630 se trasladó a Venecia, quizá en busca de encargos más lucrativos: lo documentan los homenajes que recibió de los letrados de la ciudad de la laguna que alabaron la calidad de la pintora. Aunque a veces es difícil datar sus pinturas, es verosímil asignarle estos años el Retrato de un gonfaloniere, Judith y su doncella y su Esther y Asuero, que testimonia su asimilación de las lecciones del luminismo veneciano.
En 1630 Artemisia se trasladó a Nápoles, una ciudad rica con talleres y amantes de arte, en busca de nuevas y más lucrativas oportunidades laborales. El debut napolitano de Artemisia está representado por la Anunciación. Permaneció en Nápoles durante el resto de su carrera con la excepción de su breve estancia en Londres y algún otro viaje. Recibió muchas pruebas de la gran estima en la que se la tenía y estuvo en buenas relaciones con el virrey, el Duque de Alcalá. Tuvo relaciones de intercambio con sus pares y con los mayores artistas que allí estaban, comenzando por Massimo Stanzione, con quien, según el escritor del siglo XVIII Bernardo de Dominici, comenzó una colaboración artística basada en una auténtica amistad y parecidos artísticos. En Nápoles, por primera vez, empezó a trabajar en cuadros para una catedral, como San Jenaro en el anfiteatro de Pozzuoli. Durante su primer periodo napolitano pintó Nacimiento de san Juan Bautista y Corisca y el sátiro. En estas pinturas Artemisia demuestra nuevamente su capacidad de renovarse según los gustos artísticos de su tiempo y de manejar diferentes temas, en lugar de las usuales Judith, Susana, Betsabé, y Magdalena penitente, por las que ya era conocida.
El nacimiento de San Juan Bautista
En 1638 Artemisia se reunió con su padre en Londres en la corte de Carlos I de Inglaterra, donde Orazio se convirtió en pintor cortesano y recibió el importante encargo de decorar un techo (alegoría del Triunfo de la paz y de las artes) en la Casa delle Delizie de la reina Enriqueta María de Francia en Greenwich. El padre y la hija estaban una vez más trabajando juntos, aunque ayudar a su padre probablemente no fuera su única razón para viajar a Londres: Carlos I la había llamado a su corte y no era posible rechazarlo. Este rey era un coleccionista fanático, dispuesto a arruinar las finanzas públicas para satisfacer sus deseos artísticos. La fama de Artemisia probablemente lo intrigase y no es una coincidencia que su colección incluyera un cuadro muy sugerente, el Autorretrato como la Alegoría de la Pintura.
Autorretrato como la Alegoría de la pintura
Orazio murió repentinamente, cuidado por su hija, en 1639. Artemisia tuvo que cumplir sus propios encargos después de la muerte de su padre, aunque no hay obras que puedan asignarse con certeza a este periodo. Se sabe que Artemisia ya había abandonado Inglaterra en 1642, cuando se producían las primeras escaramuzas de la guerra civil. No se sabe mucho de sus movimientos posteriores, se cree que partió definitivamente a Nápoles en 1642 donde pasó el resto de su vida. Los historiadores saben que en 1649 estaba de nuevo en la ciudad partenopea, en correspondencia con Don Antonio Ruffo de Sicilia quien se convirtió en su mentor y buen comitente durante su segundo periodo napolitano. La última carta conocida a su mentor data de 1650 y deja claro que ella estaba aún plenamente en activo.
Se pensó que Artemisia había muerto en 1653. Evidencias recientes, sin embargo, muestran que aún aceptaba encargos en 1654, aunque dependía cada vez más de su asistente, Onofrio Palumbo. Por lo tanto, puede especularse con su muerte en la devastadora plaga que asoló Nápoles en 1656 y virtualmente barrió a toda una generación de artistas napolitanos. Algunas obras de este periodo son Susana y los viejos y Virgen con el Niño. Su tumba se encontraba en la iglesia de San Juan de los Florentinos de Nápoles, que fue destruida tras la Segunda Guerra Mundial. En su lápida estaba escrito HEIC ARTEMISIA. Después de su muerte fue prácticamente olvidada.
Autorretrato como mártir
Maria Magdalena
La Virgen y el Niño
DanaePRINCIPALES OBRAS
Susanna e i vecchioni, Colección del conde de Schönborn, Pommersfelden, 1610
Madonna col Bambino, Galería Spada, Roma, 1610-11
Giuditta che decapita Oloferne, Galleria degli Uffizi, Florencia, 1612-13
Danae, Museo de Arte de San Luis, San Luis, (Misuri), h. 1612
Minerva, Sopraintendenza alle Gallerie, Florencia, h. 1615
Autoritratto come martire, Colección privada, h. 1615
Allegoria dell'Inclinazione, Casa Buonarroti, Florencia, 1615-16
Maddalena penitente, Colección privada (ya Marc A. Seidner Collection, Los Ángeles), h. 1615-16
La Conversione della Maddalena, Galleria Palatina, Palacio Pitti, Florencia, 1615-16
Autoritratto come suonatrice di liuto, Curtis Galleries, Minneapolis, h. 1615-17
Giuditta con la sua ancella, Galleria Palatina, Palacio Pitti, Florencia, 1618-19
Santa Caterina di Alessandria, Galleria degli Uffizi, Florencia, h. 1618-19
Giaele e Sisara, Museo de Bellas Artes, Budapest, 1620
Cleopatra, Collezione della Fondazione Cavallini-Sgarbi, Ferrara, h. 1620
Allegoria della Pittura Museo de Tessé, Le Mans, 1620-30
Giuditta che decapita Oloferne, Uffizi, Florencia, h. 1620
Santa Cecilia, Galería Spada, Roma, h. 1620
Cleopatra, Col. Amedeo Morandorri, Milán, 1621-22 (considerado por algunos estudiosos como obra de su padre)
Retrato de un confaloniero, Col. Comunali d'Arte, Palacio de Accursio, Bolonia, 1622
Susanna e i vecchioni, The Burghley House Collection, Stamford, Lincolnshire, 1622
Lucrezia, Gerolamo Etro, Milán, h. 1623-25
Maria Maddalena come Melanconia, Sala del Tesoro de la catedral de Sevilla, h. 1625
Giuditta con la sua ancella, Detroit Institute of Arts, h. 1625-27
Venere dormiente, Colección Barbara Piasecka Johnson, Princeton, Nueva Jersey, 1625-30
Ester e Assuero, Museo Metropolitano de Arte, Nueva York, h. 1628-35
Annunciazione, Museo de Capodimonte, Nápoles, 1630
Corisca e il satiro, Col. privada, 1630-35
Clio, la Musa della Storia, Col. privada (ya Nueva York, Col. Wildenstein), 1632
Aurora, Col. privada, Roma
Nacimiento de san Juan Bautista, Museo del Prado, Madrid.Nacimiento de San Juan Bautista, Museo del Prado, Madrid, h. 1633-35
Cleopatra, Col. privada, Roma, h. 1633-35
Lot e le sue figlie, Museo de Arte, Toledo, Ohio, h. 1635--38
Davide e Betsabea , Neues Palais, Potsdam, h. 1635
Ratto di Lucrezia, Neues Palais, Potsdam
Davide e Betsabea , Palacio Pitti, Depósitos, Florencia, h. 1635
San Gennaro nell'anfiteatro di Pozzuoli, Museo Capodimonte de Nápoles, 1636-37
Santi Proclo e Nicea, Museo Capodimonte de Nápoles, 1636-37
Adorazione dei Magi, Museo Nacional de San Martino, Nápoles, 1636-37
Davide e Betsabea, Museo de Arte, Columbus, Ohio, h. 1636-38
Autoritratto come allegoria della Pittura, Royal Collection de Su Majestad la Reina Isabel II, Castillo de Windsor, 1638-39
Venere che abbraccia Cupido, Col. privada, 1640-50
Un’allegoria della Pace e delle Arti sotto la Corona inglese, Malborough House, Londres, 1638-39 (en colaboración con Orazio Gentileschi)
Susanna e i vecchioni, Moravska Galerie, Brno, 1649
Madonna e Bambino con rosario, Monasterio de El Escorial, Casita del Príncipe, 1651.
Fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/Artemisia_Gentileschi
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