domingo, 10 de enero de 2010

AGRIPINA

Julia Vipsania Agripina, llamada Agripinila o Agripina la menor para distinguirla de su madre, fue la hija mayor del general romano Germánico y de Agripina. Se caracterizó por ser una mujer de gran belleza, ambiciosa, disoluta y cruel. Nació el año 15 D. d. C en un puesto fronterizo romano en el río Rin, Oppidum Ubiorum, el cual, con el paso del tiempo recibió el nombre de Colonia Claudia Aria Agrippinensis. En el 28 se casó en primeras nupcias con el cónsul romano Cneo Domicio Ahenobarbo, con quien tuvo a su amado hijo Lucio Domicio Ahenobarbo, quien posteriormente llegaría a ser conocido como el emperador Nerón. Enobarbo era un hombre violento y la relación con su esposa era difícil, así dijo refiriéndose al hijo de ambos "de la unión de Agripina y mía, sólo puede salir un monstruo", Agripina enviudó de su primer esposo en Enero del año 40.


Al llegar Calígula a emperador de Roma, Agripina y sus dos hermanas menores gozaron de los privilegios de formar parte de la familia imperial, por lo menos durante el inicio del reinado del, hasta ese momento, buen gobernante. Aún estando casada Agripina tomó parte en el libertinaje de la corte de su hermano, el cual la prostituía entre sus favoritos y con quien además mantenía una relación incestuosa, al igual que con sus otras dos hermanas Drusila y Livila, que también estaban casadas. La vida relativamente cómoda de Agripina, cambió drásticamente tras el fallecimiento de Drusila, la hermana favorita del emperador, que trajo como consecuencia una creciente enfermedad mental de Calígula; poco a poco Agripina fue perdiendo el favor de su hermano.

Agripina era tan ambiciosa como su madre, así que su hambre de poder le hizo justificar la conspiración en contra de su demente y megalómano hermano, sumado a que este tendría un heredero fruto de su unión con Milonia Cesonia. Para la realización de dicho plan contó con el apoyo de su hermana menor Livila, de su amante Léntulo Getulio y de Marco Emilio Lépido que era amante de ambas hermanas, viudo de su hermana Drusila y uno de los más cercanos favoritos del emperador. Calígula descubrió el complot y dio muerte a su anterior amante y amigo Lépido, posteriormente, previo juicio, ordenó el exilio de las traidoras. Agripina fue separada de su hijo Lucio, quien se quedó en Roma al cuidado de su cuñada Domicia, hermana de su primer esposo. Agripina fue humillada públicamente al ser expuesta por las calles de Roma con la urna que contenía las cenizas del ejecutado Lépido, hasta el puerto que la llevaría a la isla de Pandataria.



Después de la caída de Calígula y el acceso al poder por parte de su tío Claudio, Agripina y Livila, regresaron del exilio por orden de éste último. Agripina regresó a Roma donde se reencontró con su hijo después de tanto tiempo y se volvió a casar; su segundo matrimonio fue con el también cónsul Cayo Pasieno Crispo, éste había estado casado anteriormente con su cuñada Domicia. Este segundo esposo murió posiblemente envenenado. Agripina fue tomando mayor importancia en la vida de Claudio, hasta que éste, después de descubrir las traiciones de su infiel esposa Mesalina, la mandase ejecutar para luego tomar por esposa a su querida sobrina. Las leyes romanas consideraban incestuosa esta unión pero fueron derogadas a petición del Senado y el pueblo de Roma, pues Agripina, como hija de Germánico, era muy querida por el pueblo a pesar de su vida licenciosa. Agripina alcanza su objetivo y contrae su tercer matrimonio con el emperador Claudio el año 49. Trae del destierro a Séneca que con el tiempo trabajará para ella. Casó a su hijo Nerón con la pequeña Octavia, la hija de Claudio y Mesalina.


Por Alexia Sinclair


Agripina obtiene el título de emperatriz y luego el de Augusta, al ostentar dichos cargos se hace con más poder e influencias, que usará para convencer a Claudio de adoptar como único heredero al trono de Roma a Nerón, para ello Claudio deshereda a Británico, el hijo que tuvo con su anterior esposa Mesalina. Así Agripina introdujo en la sucesión imperial a su hijo. Pero Claudio empezó a sospechar de las actividades de su esposa y decidió favorecer a Británico. Lo nombró heredero del trono junto a Nerón y le permitió convertirse legalmente en adulto.

Agripina se sintió amenazada y planeó el asesinato de Claudio. Decidió que la mejor manera era utilizar el veneno ya que podía aprovechar la devoción de Claudio por la comida y la bebida. Pidió ayuda a Locusta, una especie de profesional del envenenamiento, que ya había tenido problemas con la justicia, precisamente por el desempeño de su profesión. Pensaron que lo mejor era envenenar un plato de setas, uno de los manjares que Claudio degustaba con más devoción, y sobre todo, poner más veneno en la seta más hermosa. Agripina comería también de aquel plato, pero no la parte envenenada, lo mismo que el catador oficial, Haloto.

Parece ser que el veneno no producía en Claudio el efecto deseado con la rapidez prevista, además problemas gastrointestinales causaron que no le surgiera tanto efecto. Agripina pidió de nuevo ayuda al médico Jenofonte. Éste trató de hacerle vomitar la comida como medio para curar la indigestión por el procedimiento habitual, que era tocar la úvula con una pluma. Pero la pluma estaba también impregnada de veneno y Claudio murió. Agripina había sobornado a los pretorianos, con 15.000 sestercios, para que no dudaran en el momento de elegir al nuevo emperador.


Al ascender al poder Nerón a la edad de dieciséis años, Agripina trató de gobernar a través de su hijo, con el cual se insinúa tenía una relación incestuosa. En un principio ejerció gran influencia en el gobierno: conferenciaba con los embajadores, asistía a las sesiones del Senado detrás de una cortina y ponía gran celo en perseguir y dar muerte a todos los que permanecían fieles a la causa de Británico. Cometió el error de relegar a su hijo a un segundo término y gobernar sola olvidándose de los que la habían ayudado a restaurar un gobierno en colaboración con el Senado, los preceptores de Nerón, Afranio Burro y Séneca.

La ambición de Agripina obligó a los otros dos colaboradores a buscar el apoyo de Nerón. La emperatriz perdió pronto su autoridad, principalmente por los consejos de Séneca a Nerón, y encolerizada, amenazó con favorecer los derechos de Británico, que murió envenenado por orden de Nerón. Agripina fue arrojada de palacio, quien apeló a toda clase de medios para recobrar su prestigio, llegando hasta el punto de presentarse un día a su hijo del modo más lascivo, y acaso se hubiera consumado el incesto, si no lo hubiera evitado Séneca apelando a Actea, liberta de Nerón, que rechazó a Agripina. Nerón soportaba cada vez peor las intromisiones de su madre a la cual amenazaba con abdicar y retirarse a Rodas.


Agripina se opuso al matrimonio de su hijo con su amante Popea Sabina y Nerón, instigado por ella, mandó matar a su posesiva madre. Para librarse de Agripina, ideó varios métodos. En primer lugar trató de envenenarla tres veces pero fracasó porque se había provisto de antídotos. El siguiente plan consistía en colocar en el techo del dormitorio de su madre planchas de plomo, que debían caer al accionar una palanca sobre Agripina cuando durmiese, aplastándola. Pero la víctima pudo escapar y herida levemente, encerrarse en una de sus villas. En el siguiente intento, Nerón organizó una fiesta en honor de Minerva acompañándola en barco hasta su residencia. El barco estaba preparado para naufragar, como así sucedió, pero Agripina se salvó a nado.

Por último, temeroso de que su madre pusiera el senado en su contra, simuló que Agripina le había mandado al esclavo Lucio Agesino para matarle, el Senado aceptó el matricidio. Nerón envió a tres verdugos a dar muerte a su madre; uno le atizó un garrotazo en la cabeza, otro sacó la espada, ella al verla señaló el vientre y le gritó: Ventrem feri (Traspásame el vientre), porque en aquel seno había sido concebido el hijo desnaturalizado que la mandaba matar. Falleció en el año 59 a los cuarenta y tres años de edad. Se cumplía así la profecía de los astrólogos caldeos quienes le habían predicho a Agripina, cuando ésta les interrogó si su hijo sería emperador de Roma:"Será rey pero matará a su madre". A lo que ella contesto sin vacilar: Occidat, dum imperet ("¡Que me mate, con tal de que reine!"). El asesinato de Agripina pesó siempre en la conciencia de Nerón que a menudo confesaba que la imagen de su madre le perseguía por todas partes y que las Furias agitaban delante de él látigos vengadores y antorchas encendidas.



Fuentes:
http://www.e-torredebabel.com/Enciclopedia-Hispano-Americana/V1/Agripina-biografia-D-E-H-A.htm
http://mundohistoria.portalmundos.com/agripina-la-menor/
http://es.wikipedia.org/wiki/Agripinila
http://nina.lacoctelera.net/post/2006/05/21/su-vida-el-imperio

http://www.portalplanetasedna.com.ar/emperador03.htm
http://orodetolosa.blogspot.com/2006/12/nern.html

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